Querido pañuelito gitano que corrobora la virginidad de los cónguges en una boda gay,
me doy cuenta de la ligereza con la que he actuado; te agradezco que me recuerdes que decir todas esas verdades me pueden llevar a la cárcel y a ti conmigo pero seria conveniente que no metieras el dedo en la llaga y a mis sutilísimos "abocar al Rey a escapadas oscuras sin guardaespaldas y a trasiegos de amigas íntimas" o "esposa de típico peinado en el que se podría esconder una plancha ", casi fan-monárquicos, te refieras con espantosas frases tipo "el rey es un putero", "la reina lleva un peinado ideal para ocultar los cuernos".
Casi que agradecería más que dejásemos el tema. Que miedo. Más ahora cuando está en la cuerda floja que Felipe, Leticia y las niñas vayan de veraneo a la isla de la calma. Para mi que a la Leti le tira más irse a Cangas de Onís a ponerse tibia de fabada, que esta chica no come nada bien en la capital del Reino y está con la cara abducida, el cuerpo tubo aspiradora, triste de solemnidad y resentida con el cocido porque da más gases sin cuajar los sabores (por esa manía de servirse cada ingrediente por separado).
Si no van, que sepan que pierden el disfrute del Palacio de Marivent, que se cedió al Jefe del Estado en exclusiva y para su uso continuado en el tiempo. Si va el Rey padre no vale. ¿Irá con Sofía o a partir de ahora cada uno va por libre? Este hombre tampoco está para quedarse sólo. Y si se lo llevan a Cangas, que tengan en cuenta que allí hay mucha cuesta por eso de los Picos de Europa.
Yo, pase lo que pase, sigo fiel a Mallorca y he estado allí unos días intensos de familia, amigo y playa; dije amigo porque acabé tan agotado de reuniones familiares, que suspendí una quedada y ni intenté ver a otros a los que les tenía ganas.
Con mi amigo vi el Chile- España, por cierto.
En uno de estos días pasé por al lado de una escuela de idiomas que cerró hace años: Canterbury School y me acordé de que con (principalmente) mi amigo Richi y mi amigo Manu de vez en cuando, con 13 o 14 años, ibamos a preguntar sobre las matriculas a los cursos, la calidad de los docentes, horarios,... todo empapado de reiteraciones farragosas, incisos absurdos y chorradas indescifrables.
Éramos unos bichos y alguna vez me llevé una ostia bien dada por ello.
La víctima a la que teníamos más cariño era un señor mayor que regentaba él sólo una papelería y que tenía más paciencia que la ecuatoriana que entrevistaron en Telemadrid y que se plantó al alba en la plaza de la Cibeles para ver pasar la comitiva real. Entrábamos poniendo vocecitas de niños pequeños y uno (que creo que rotaba) hacía de hermano mayor o papá. "¡¡Tio Caver, Tio Caver!!" haciendo referencia a las ojeras perpetuas del señor y a lo cavernoso del lugar. "¿Poz qué esta cadtulina ez rosa y ezta ez vedde? Mi mamá dice que rosa ez de niña y vedde éz de Diana, la lagarta de Uve"
Perdí la pista de estos amigos y sólo porque me hicieran de memoria externa los buscaría en facebook. Ahora me he desinflado. También me ha frenado recordar algunas experiencias extrañas de reencuentros como el que tu viviste.
Después de aquella época dorada del gamberrismo, me convertí en el empollón de la clase y quizás no me guste hurgar en apodos crueles, anécdotas que creía olvidadas o simplemente que no me quiero ver cenando con un montón de desconocidos a los que rendir cuentas.
En qué montañas rusas se convierten nuestras vidas: con 3-4 años, un bicho; con 8-9 el más tímido de la clase; 13-14, ya viste; 16-17, Mr Hyde; después en Madrid, delegado de clase (aqui esquizofrénico porque sacaba notazas y me apuntaba a todos los saraos); los primeros años de la carrera no me vieron por clase y en los últimos si faltaba me flagelaba; el erasmus en Roma, caída en picado del Dragon Khan y remontada supina en sentimiento del deber en los últimos años, después de pasar por varios años de artisteo y afters y una espiritual excedencia sabática en Grecia.
Dice Juan carlos I que hay que dar paso a las nuevas generaciones. Felipe, un año mayor que yo, no estaba mucho más centrado cuando coincidimos en los cursos de vela en la escuela Calanova o cuando se escapaba a la discoteca Tito´s de Palma. Que miedo. En dos días, la República. Temblad, Instituciones.
Tu dulce bi-polar.
XX
Un blog epistolar entre Johnny Quetglas y Ester Bailac. Si acabas de llegar a nuestro blog te recomiendo que lo leas desde la primera entrada. En la columna derecha encontraras los mails ordenados por meses. ¡Que lo disfrutes!
viernes, 20 de junio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
Me llena de orgullo y satisfacción
Mi querida alcachofa rellena de foie y gratinada con brie
(por si le faltaba grasa al plato),
¿ves como no podemos tener un blog donde hacer públicos
nuestros mails?
En un país en el que Herman Tertscht puede decir que todo
rojo muerto durante la dictadura simplemente se lo merecía, y no pasa nada, que
un cura puede decir que aquel hombre que desea a otro hombre vive una vida de
infierno porque buscando su destino acaba prostituyéndose con otros varones y
eso es una vida triste e infernal que te hace desdichado para siempre, y es
libertad de expresión, pero ojito con decir que una Pepera es fea porque te cae
una multa de 1.200 euros ¿Cómo podríamos nosotros hacer público un blog donde
dijeras lo que dices del rey y sus aventuras de Don Juan (Carlos I de España),
donde te metes con el peinado de la reina (yo siempre he pensado que es peluca)
y que al mismo tiempo mezclas una extraña fiesta de calzoncillos rojos (¿rojo? Que
oportuno ahora que se pone en duda la continuidad de una familia real impuesta
por un dictador) Todo atado y bien atado.
Mejor te refresco la memoria de lo que podría pasar en un
país donde la democracia no es más que una palabra que limpia brilla y da
esplendor al diccionario de la Real Academia y que en cambio poco interés tiene
poner en práctica su significado.
Primero. Tras publicar algo así, la guardia civil interceptaría
nuestros correos, considerarían un ataque gratuito y que vulnera su
honorabilidad decir que el rey es un putero, la reina lleva un peinado ideal
para llevar corona y poca cosa más hace la pobre que por no poder no puede ni
volver a su país pues allí con la monarquía hicieron lo que deberían hacer
todos los países que consideran que ya no viven en el siglo XVIII. Tras haber
dicho del Yernisimo que todo calificativo es poco cuando hablamos de alguien que
se ha embolsado el dinero destinado a
una fundación para el síndrome de Down, y de la infanta que es imposible no ser
consciente de que tu firma está en el lado del arrendatario y del arrendador, y
de ahí directos al calabozo para ser juzgados; de poco nos serviría decir: No
sé, no me acuerdo, no me consta, hoy quiero confesar que estoy enamorada,
porque al no ser ninguno de los dos infantes simplemente nos dirían que: “la
ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento" y que haberlo pensado antes
de escribir.
Condenados, culpables y a la cárcel. Ahí podrían pasar dos
cosas, acabar en plan El expreso de medianoche o en uno de esos calabozos donde
apenas ves la luz del sol y tienes poco espacio, con humedad en las paredes,
compañeros con camiseta blanca y chorretón de grasa en el esternón. Tú estarías rodeado
de personajes duros llenos de tatuajes y todos con cara de malos malotes,
seguro que alguno es tirando a gordo y tiene una cicatriz en la cara. Pasarías
miedo todo el día. Yo estaría con mujeres de carácter fuerte que se han visto
haciendo de todo en la calle y que me convertirían en lo que ellas quisieran
porque no me veo compitiendo con gente que me supera en supervivencia.
La otra es que acabamos en una prisión donde se nos permite
escribir y contando nuestra historia nos convertimos en el Best seller más
vendido de la historia de los encarcelamientos injustos. A lo Huracán Carter
por poner un ejemplo real o a lo Cadena perpetua por poner un ejemplo de
Stephen King.
David haría platós en Sálvame de Luxe contando nuestra
historia y lo mal que lleva estar recién casado con un preso. (lo del bis a bis
es muy duro). Toni llevaría a los nenes a la tele a pedir que liberen a su
madre. Todo daría mucha pena y sería muy vendible porque hay llanto con moco
para rato. Y cuando la opinión pública lograse liberarnos, estaríamos forrados
de royalties y nos iríamos a supervivientes o algo igual de cutre pero que da
mucha pasta… ¡vamos! Que pensándolo bien igual hacerlo público y que nos
detengan nos soluciona una jubilación acomodada.
Mientras tanto, efectivamente estoy estudiando italiano, de
momento se decir: Ciao bello!
Esteruqui
miércoles, 4 de junio de 2014
Cuñaoooo!!!!
Queridicula mia,
¿Te has fijado que en la mayoría de las cartas que nos escribimos nos contamos lo que hemos hecho el fin de semana? Nada extraño tampoco, considerando que si hablamos de "entre semana" hablamos de curro y solemos hacerlo para despotricar; algunas veces con fina ironía; otras, burda; otras atroz; las menos desde una perspectiva lluviosa, gris, de manual de instrucciones de aspiradora, "enoiosa" ("aburrida" en italiano, que me ha dicho un pajarito que estás aprendiendo esa lengua porque te vas a la Toscana). Yo esta vez voy a ser diferente y voy a hablarte del acontecimiento político-social del lunes; ¡un lunes!, con lo desaborios que son los lunes. Pues no va este y abdica el Juanca. Que revuelo, ¿no? La verdad es que te hace pensar. Yo era un niño y este señor se paseaba como un principito bien plantado y con una esposa de típico peinado en el que se podría esconder una plancha y ahora va y se jubila y todos hemos visto que en los últimos años no hacía más que caerse y leer malamente los discursos y hacer pifias de pitopausia longevísima. Ella era la tercera en discordia. Perenne. Famosa en Mallorca por abocar al Rey a escapadas oscuras sin guardaespaldas y a trasiegos de amigas íntimas, a cual más joven, más estupenda y, lo más importante, de peinados frescos donde no cabia un llavero. La pito. Y ahora, ¿qué? Felipe VI, que suena a Benedicto XVI, a hastío de historia y a algo de rechifla y/o amenaza, porque aqui el último Felipe dejó muy mal sabor de boca. A ver en qué acaba esto, seguro que, acaba en lunes, para fastidiar o, peor, en fin de semana.
Por cierto, de los tres anteriores, de fines de semana: fiesta de cumpleaños en el que había que llevar sombrero de creación propia; boda gay en el Polvorín (que a pesar de tener cierta reminiscencia a cruising (polvorín) es un centro cívico de Montjuic; Mmmm Montjuic); y excursión por el Bassegoda y, de nuevo, junto al río que lleva a la ermita de Sant Aniol, me detendré sólo un momento en este último para chismorrearte la anécdota sin duda más comentada (a nuestras espaldas) de todo el viaje. Ésta fue que, después de ver perder al Atlétic de Madrid, 93 minutos siendo campeón de Europa, pobriños, celebramos una fiesta por los 10 años de senderismo: cava, coca (de la legal), ratafia (a mi me mató; me tenía que haber despertado sospecha ese nombre de onomatopeya de metralleta), un video emotivo y la consigna de llevar todos calzoncillos rojos; uno de esos requisitos que te hacen ir de culo toda la tarde (yo tiré los mios de fin de año hace nada porque me metían el paquete debajo del escroto y no lucía nada) y que luego era "la broma"; no había juego detrás, nada, no era al estilo "fiesta de pijamas", en principio no había que enseñarlo y digo en principio porque nuestro grupito (de tres parejas, las "PAREJAS", que suelen ser los más sosos de todas las fiestas; aquí borrachos y dando el cante (que te pensabas tú, que solo tu monte era orujo)), decía antes de que me interrumpieran los paréntesis, que nuestro grupito con "llamalo X" a la cabeza, se volvió loco y se puso a bailar sin pantalones. Hasta aquí todo bien, o mal, según se mire; seguro que bien si se compara con un estado peor y que fue correlativo en el tiempo al anterior (dos vasos llenos): "Llámalo X" se va al baño, se mea encima del calzoncillo y ante el dilema de "con tanta marica mala, me van a llamar la meona" o " si me quito el calzoncillo mojado, me llamarán la culona" optó por la sorprendente segunda opción y se paseó toda la fiesta con el culo y el jilguero al aire mientras la gente se hinchaba a hacer fotos y a taparle con servilletas y manteles de la casa de colonias. Mal taparle, porque ya se sabe: marica y mala son como noticia bomba y video cruel, como Rey que abdica y foto de Urdangarín "dejará de ser el yerno" con dientes mellados gritando "¡Cuñaoooo!", indisociables.
Realmente los humanos no dejamos de sorprender a los demás y a nosotros mismos.
Siempre nos quedará una verdad inmutable: la Duquesa de Alba está en el Ocaso.
Besito de los que no son de pega,
Johnnito
¿Te has fijado que en la mayoría de las cartas que nos escribimos nos contamos lo que hemos hecho el fin de semana? Nada extraño tampoco, considerando que si hablamos de "entre semana" hablamos de curro y solemos hacerlo para despotricar; algunas veces con fina ironía; otras, burda; otras atroz; las menos desde una perspectiva lluviosa, gris, de manual de instrucciones de aspiradora, "enoiosa" ("aburrida" en italiano, que me ha dicho un pajarito que estás aprendiendo esa lengua porque te vas a la Toscana). Yo esta vez voy a ser diferente y voy a hablarte del acontecimiento político-social del lunes; ¡un lunes!, con lo desaborios que son los lunes. Pues no va este y abdica el Juanca. Que revuelo, ¿no? La verdad es que te hace pensar. Yo era un niño y este señor se paseaba como un principito bien plantado y con una esposa de típico peinado en el que se podría esconder una plancha y ahora va y se jubila y todos hemos visto que en los últimos años no hacía más que caerse y leer malamente los discursos y hacer pifias de pitopausia longevísima. Ella era la tercera en discordia. Perenne. Famosa en Mallorca por abocar al Rey a escapadas oscuras sin guardaespaldas y a trasiegos de amigas íntimas, a cual más joven, más estupenda y, lo más importante, de peinados frescos donde no cabia un llavero. La pito. Y ahora, ¿qué? Felipe VI, que suena a Benedicto XVI, a hastío de historia y a algo de rechifla y/o amenaza, porque aqui el último Felipe dejó muy mal sabor de boca. A ver en qué acaba esto, seguro que, acaba en lunes, para fastidiar o, peor, en fin de semana.
Por cierto, de los tres anteriores, de fines de semana: fiesta de cumpleaños en el que había que llevar sombrero de creación propia; boda gay en el Polvorín (que a pesar de tener cierta reminiscencia a cruising (polvorín) es un centro cívico de Montjuic; Mmmm Montjuic); y excursión por el Bassegoda y, de nuevo, junto al río que lleva a la ermita de Sant Aniol, me detendré sólo un momento en este último para chismorrearte la anécdota sin duda más comentada (a nuestras espaldas) de todo el viaje. Ésta fue que, después de ver perder al Atlétic de Madrid, 93 minutos siendo campeón de Europa, pobriños, celebramos una fiesta por los 10 años de senderismo: cava, coca (de la legal), ratafia (a mi me mató; me tenía que haber despertado sospecha ese nombre de onomatopeya de metralleta), un video emotivo y la consigna de llevar todos calzoncillos rojos; uno de esos requisitos que te hacen ir de culo toda la tarde (yo tiré los mios de fin de año hace nada porque me metían el paquete debajo del escroto y no lucía nada) y que luego era "la broma"; no había juego detrás, nada, no era al estilo "fiesta de pijamas", en principio no había que enseñarlo y digo en principio porque nuestro grupito (de tres parejas, las "PAREJAS", que suelen ser los más sosos de todas las fiestas; aquí borrachos y dando el cante (que te pensabas tú, que solo tu monte era orujo)), decía antes de que me interrumpieran los paréntesis, que nuestro grupito con "llamalo X" a la cabeza, se volvió loco y se puso a bailar sin pantalones. Hasta aquí todo bien, o mal, según se mire; seguro que bien si se compara con un estado peor y que fue correlativo en el tiempo al anterior (dos vasos llenos): "Llámalo X" se va al baño, se mea encima del calzoncillo y ante el dilema de "con tanta marica mala, me van a llamar la meona" o " si me quito el calzoncillo mojado, me llamarán la culona" optó por la sorprendente segunda opción y se paseó toda la fiesta con el culo y el jilguero al aire mientras la gente se hinchaba a hacer fotos y a taparle con servilletas y manteles de la casa de colonias. Mal taparle, porque ya se sabe: marica y mala son como noticia bomba y video cruel, como Rey que abdica y foto de Urdangarín "dejará de ser el yerno" con dientes mellados gritando "¡Cuñaoooo!", indisociables.
Realmente los humanos no dejamos de sorprender a los demás y a nosotros mismos.
Siempre nos quedará una verdad inmutable: la Duquesa de Alba está en el Ocaso.
Besito de los que no son de pega,
Johnnito
martes, 20 de mayo de 2014
Tae Bo y un PC
Mi querido batido de apio y
tomate depurativo al más puro operación biquini,
A ver si lo he entendido… ¿me
estas llamando borracha? Intuyo en tu último mail un énfasis desmesurado por mi
gusto (moderado) por algunas bebidas alcohólicas, ¿hay algo que me quieres decir?
Es posible que me queje de vicio y que mi bultito del índice (que sigue ahí sea
artrosis o no) y mi codo de tenista sólo sean dolencias si ninguna importancia
pero de ahí a acusarme de no hacer ejercicio (o algo así que no he entendido
con tu conclusión extraña de cómo hago cardiovascular delante del pc)
Te pasaré el enlace de Billy
Blanks y sus clases de Tae Bo, ¡intenta hacerlo tú a ver si aguantas! (te vasa cagar las patas pá abajo)
Además, Oriol ha aprendido a ir
en bici y le encanta; antes no quería ni verla y la teníamos en el trastero
acumulando polvo. Cuando por fin se ha decidido a sacarla ha resultado ser un
forofo y como a Anna ya la teníamos enganchada, hemos visto el cielo abierto
para ir a comprar un parde bicis para nosotros. ¡por fin un deporte para
practicar en familia que nos gusta a todos!
Nuestra primera excursión fue un
paseo junto al río, es más plano y no era cuestión de amenazar a los nenes con
dar paseos por el pueblo, ya sabes que tiene muchas pendientes y sólo falta que
les de palo subir cuestas y no quieran tocar la bici más.
En el siguiente ya cogimos algún
desnivel y ayer ya estábamos por el barrio como si nada sube, sube, sube, y
baja casi sin pedalear… ¡mola!
¿Qué más? ¿Qué más?... no sé… no
ha habido muchos cambios en mi vida, te comentaría que Marta ha encontrado una
bodega de esas de toda la vida donde venden vermouth a granel, tu llevas la botella y por 4 euros la
rellenan hasta arriba… me da miedo comentarte esto porque tengo la sensación
que lo utilizarás en mi contra.
Es posible que la felicidad, el
estado emocional y las enfermedades sólo sean una gran mentira, a veces pienso
que todo es falso y otras, sin saber como, de repente entiendo el sentido de la
vida y lo veo todo claro… luego ya no sé explicarlo. He de confirmar si esos
estados de lucidez repentina guardan relación con la ingesta de ciertas bebidas
de bodega o no.
Del Eurovisión comentar que, si
bien la canción de Ruth Lorenzo nunca me gustó, la de Conchita me pareció de un soso de cojones y
veo que aquí lo que ha ganado es la barba con vestido.
Para la próxima mandamos a Rajoy
en bata y lo mismo quedamos segundos.
Ahora mismo, la verdad, no se me
ocurre nada más que comentarte.
Sólo que ambos deberíamos dejar
de prestar tanta atención a los posibles síntomas de enfermedades varias. Me
veo contigo en una residencia compitiendo sobre quién esta peor… “tu no sabes
lo que es soportar la escoliosis que llevo arrastrando en mi cuerpo desde
hace años… calla, calla, que con mi reuma insoportable ya tengo bastante… lo mío es
peor… ni los médicos se atreven a decírmelo…”
En fin,
Espero que en nuestra próxima
cita nos organices una excursión en bici junto al mar, siempre contando que
Anna aún lleva ruedines. No hay que abusar.
Besitos de papaya,
Esteruqui.
domingo, 11 de mayo de 2014
Jesús es drag queen (en las redes)
Querida a secas,
el enfermo soy yo.
No puede ser que tengas anginas a tutti plen, gastroenteritis para atascar un inodoro, artritis incipiente en dos días y codo de tenista sin practicar ese deporte (ni otros, porque sino, explicame en que consiste tu cardiovascular delante del ordenador: ¿patadas a la pared si se cuelga la pantalla? ¿ chasqueo de dedos mientras se descarga alguna aplicación pirata? ¿te paseas por la casa con la torre, cargadita de placas base, la pantalla y el teclado a modo de ipad made in Aranda del Duero (que allí son muy paletos, ya lo dijo Francisco Umbral, a quien declararon persona non grata y tiraron una cabra con su nombre desde un campanario, ofendidísimos, qué asco de tío)
Sé que mi doctora te envió una carta y si te ha contado una mínima parte por lo que he pasado, tu molestia en la falange del dedo asustaría menos que unos comentarios homófobos de Aram MP3 (Armenia) en Eurovisión. Como poco se arriesgaría a salir sodomizado con el palo de la polaca que preparaba queso tan voluptuosamente.
También quiero que te escriba mi hermano Richi y que te ponga los puntos sobre las ies.
Dicho esto, confieso que yo también tengo dudas de si fue primero la gallina o el huevo. Quiero decir, con eso que me cuentas de que te preguntas si hay algo que no te acaba de hacer feliz y que posiblemente sea el origen de la dolencia física. ¿Estamos hechos una braga psicológicamente y eso nos afecta en que estamos más indefensos ante enfermedades oportunistas o es al revés?
Yo creo en ciclos que han de pasar, como las mareas (no dejamos de estar compuestos por un elevadísimo porcentaje de agua; mezclada con alcohol en tu caso) y no hay que agobiarse por ello. Pasan y ya está. Son como gripes del estado de ánimo. Si nos obcecamos en malos pensamientos de porqué se nos cae el mundo encima, no hacemos sino agravar lo que es un estado físico, -dicen que puramente hormonal-.
Tengo truquillos para sobrellevarlos mejor: cambiar rutinas, sorprendiéndome a mi mismo dejándome hacer la primera "locura" que se me pasa por la cabeza: "¿Y si no voy al gimansio?", "Pues no voy al gimnasio". "Hala, pero si estoy en la puerta". "Pues giro y ya no estoy". "¿Y a dónde coño me voy ahora?", "A ver el mar". "¡El mar! Que loco".
Si que hay elementos externos que joden y no se pueden evitar: trabajo, psicologías infantiles que según que día provocarían reflujos al mismísimo Doctor Estevill, incomprensión de nuestras parejas... pero una mañana te levantas y notas que de repente te has curado, pero no bajes la guardia: el lado oscuro, el día menos esperado, volverá a dominar todo el espacio interestelar de nuestras cabecitas locas.
De todo esto y más me hubiera gustado hablarte el día en que no pudiste venir a la Segunda Edición del Rock in Ribes en el chalet de mi amiga Virginia. La casualidad quiso que acabase hablando de ello con el amigo con el que fui, llámalo X, un tío que con más de 45 años, casado y con un hijo, se ha enamorado de un francés y está tratando de empezar una nueva vida. Si le hubieras oído hablar, tenía la ilusión de un niño. Lástima que su ex no se lo esté poniendo nada fácil y tiene, por ahora, que convivir con ella. ¡ Está rabiosa! No entro a valorar si con razón, sin o parte.
Yo de todas las cosas del pasado, la que únicamente echo de menos (aparte de que no se me caigan las tetas ni el culo, en fin, aparte de ese buen cuerpo y esa incombustibilidad que te da ser jóven) es enamorarme. No te asustes. No cambiaría nada de lo que tengo ahora. David realmente es la persona con la que quiero compartir el resto de mis días, pero cuando X me hablaba de su salida del armario tardía y de cómo cada día y a todas horas se comunicaba con su francés, me daba mucha envidia. No del francés, que ni lo conozco, sino del sentimiento de estar flotando sobre un campo de margaritas sin siquiera rozarlas.
Son pequeños peajes que se ha de pagar porque sabemos que nos hemos acabado estrellando en tanto campo de margaritas, y que viene de regalo con piedras, cardos, amapolas opiaceas y, en tu caso, litros y litros de tinto de verano.
Eso sí, que tampoco se ha de tener miedo al salto al vacío. Si se ha de dar se da y eso lo he tenido clarísimo siempre. La inercia siempre ha sido mi enemiga.
Un sub género del salto al vacío eran los paseos que (comentábais en CosmoCaixa) se daba Jesús por el mar Muerto. No sé si realmente ir andando sobre las aguas era una manera de provocar a la gente; un salto al vacío. Lo que sí sé es que desde ayer Jesús no hace más que llegarme vestido con todo tipo de ropajes pero siempre con la cara de Conchita Wurst; Jesús drag queen (en las redes).
Eurovesito
el enfermo soy yo.
No puede ser que tengas anginas a tutti plen, gastroenteritis para atascar un inodoro, artritis incipiente en dos días y codo de tenista sin practicar ese deporte (ni otros, porque sino, explicame en que consiste tu cardiovascular delante del ordenador: ¿patadas a la pared si se cuelga la pantalla? ¿ chasqueo de dedos mientras se descarga alguna aplicación pirata? ¿te paseas por la casa con la torre, cargadita de placas base, la pantalla y el teclado a modo de ipad made in Aranda del Duero (que allí son muy paletos, ya lo dijo Francisco Umbral, a quien declararon persona non grata y tiraron una cabra con su nombre desde un campanario, ofendidísimos, qué asco de tío)
Sé que mi doctora te envió una carta y si te ha contado una mínima parte por lo que he pasado, tu molestia en la falange del dedo asustaría menos que unos comentarios homófobos de Aram MP3 (Armenia) en Eurovisión. Como poco se arriesgaría a salir sodomizado con el palo de la polaca que preparaba queso tan voluptuosamente.
También quiero que te escriba mi hermano Richi y que te ponga los puntos sobre las ies.
Dicho esto, confieso que yo también tengo dudas de si fue primero la gallina o el huevo. Quiero decir, con eso que me cuentas de que te preguntas si hay algo que no te acaba de hacer feliz y que posiblemente sea el origen de la dolencia física. ¿Estamos hechos una braga psicológicamente y eso nos afecta en que estamos más indefensos ante enfermedades oportunistas o es al revés?
Yo creo en ciclos que han de pasar, como las mareas (no dejamos de estar compuestos por un elevadísimo porcentaje de agua; mezclada con alcohol en tu caso) y no hay que agobiarse por ello. Pasan y ya está. Son como gripes del estado de ánimo. Si nos obcecamos en malos pensamientos de porqué se nos cae el mundo encima, no hacemos sino agravar lo que es un estado físico, -dicen que puramente hormonal-.
Tengo truquillos para sobrellevarlos mejor: cambiar rutinas, sorprendiéndome a mi mismo dejándome hacer la primera "locura" que se me pasa por la cabeza: "¿Y si no voy al gimansio?", "Pues no voy al gimnasio". "Hala, pero si estoy en la puerta". "Pues giro y ya no estoy". "¿Y a dónde coño me voy ahora?", "A ver el mar". "¡El mar! Que loco".
Si que hay elementos externos que joden y no se pueden evitar: trabajo, psicologías infantiles que según que día provocarían reflujos al mismísimo Doctor Estevill, incomprensión de nuestras parejas... pero una mañana te levantas y notas que de repente te has curado, pero no bajes la guardia: el lado oscuro, el día menos esperado, volverá a dominar todo el espacio interestelar de nuestras cabecitas locas.
De todo esto y más me hubiera gustado hablarte el día en que no pudiste venir a la Segunda Edición del Rock in Ribes en el chalet de mi amiga Virginia. La casualidad quiso que acabase hablando de ello con el amigo con el que fui, llámalo X, un tío que con más de 45 años, casado y con un hijo, se ha enamorado de un francés y está tratando de empezar una nueva vida. Si le hubieras oído hablar, tenía la ilusión de un niño. Lástima que su ex no se lo esté poniendo nada fácil y tiene, por ahora, que convivir con ella. ¡ Está rabiosa! No entro a valorar si con razón, sin o parte.
Yo de todas las cosas del pasado, la que únicamente echo de menos (aparte de que no se me caigan las tetas ni el culo, en fin, aparte de ese buen cuerpo y esa incombustibilidad que te da ser jóven) es enamorarme. No te asustes. No cambiaría nada de lo que tengo ahora. David realmente es la persona con la que quiero compartir el resto de mis días, pero cuando X me hablaba de su salida del armario tardía y de cómo cada día y a todas horas se comunicaba con su francés, me daba mucha envidia. No del francés, que ni lo conozco, sino del sentimiento de estar flotando sobre un campo de margaritas sin siquiera rozarlas.
Son pequeños peajes que se ha de pagar porque sabemos que nos hemos acabado estrellando en tanto campo de margaritas, y que viene de regalo con piedras, cardos, amapolas opiaceas y, en tu caso, litros y litros de tinto de verano.
Eso sí, que tampoco se ha de tener miedo al salto al vacío. Si se ha de dar se da y eso lo he tenido clarísimo siempre. La inercia siempre ha sido mi enemiga.
Un sub género del salto al vacío eran los paseos que (comentábais en CosmoCaixa) se daba Jesús por el mar Muerto. No sé si realmente ir andando sobre las aguas era una manera de provocar a la gente; un salto al vacío. Lo que sí sé es que desde ayer Jesús no hace más que llegarme vestido con todo tipo de ropajes pero siempre con la cara de Conchita Wurst; Jesús drag queen (en las redes).
Eurovesito
martes, 6 de mayo de 2014
Estoy muy mal de lo mío.
Mi querido salteado de verduras
con queso brie y un poco de emmental,
¿Cómo estás de lo tuyo?
No sé me ocurre una pregunta
mejor después de leer que sólo me cuentas enfermedades y haber hablado contigo
en directo en nuestra última reunión y que me cuentes en persona lo mal que
estas.
Vale, tal vez dicho así da la
impresión que insinúo que últimamente te
quejas mucho. No es así, créeme. Casi te
diría que lo que extraño es que no me cuentes una aventura loca, un viaje, una
anécdota teatral, algo que no sea, llevo dos días con dolor en vete tu a saber.
Te paso mi lista y luego sigo.
No salgo de unas anginas para
entrar en otras y yo creo que se debe a este tiempo raro que ahora hace calor y
ahora llueve…
O las anginas la provocan o es
casualidad pero las gastroenteritis también van a pares.
Me ha salido un bultito en la
falange del dedo índice como si la artritis de mi padre, en gloria este,
quisiera posarse en mi genética.
Me duele el codo. No creo que sea
codo de tenista porque no he cogido una raqueta en mi vida.
Estoy harta, pero harta de hacer
cardiovascular en casa yo sola delante del ordenador. No puedo más.
Ayer Oriol se puso conmigo un
rato y me dijo: "Ya tienes voluntad ya, porque esto es un rollazo y un peñazo”
(esta ampliando léxico)
No sé si es consciente de ello
pero me hundió en la miseria. Me dejo sola saltando y comprendí lo absurdo de
la situación.
Me animaría a correr, como hace
todo el mundo, pero no creo que me guste y sólo pensarlo me cansa.
Quitando todo esto, creo que
estoy bien. Los nenes lo están seguro. Toni no lo sé, creo que si, pero a veces
me cuesta identificar su estado emocional. Es parco en palabras, ya lo sabes. A
mi me viene bien, porque así en el tiempo que estamos juntos yo tengo más rato
para hablar, pero no todo son ventajas, a veces tienes que indagar bien para
saber si le pasa algo.
Este fin de semana hemos ido al
Cosmocaixa. A los nenes les encanta ver una y otra vez mecanismos que no
entienden. Había una exposición itinerante sobre el mar y en un apartado se
habla de la sal por litro cuadrado. Lo bonito es que puedes extraer una gota y
probarlo, de esta forma sabes que entre el mar mediterráneo y el del caribe,
hay una diferencia de dos gramos de sal por litro de agua ( 36 y 38 creo que
eran) y que en el mar muerto la cantidad es de 278 gramos por litro.
Definitivamente esa es la que se empeñaban en chupar. Les encantó que al tio
que sala los mares se le hubiera ido la mano.
Marta les explico que hay quién
dice que el truco de caminar sobre el mar que hizo Jesús, se debía a la gran
cantidad de sal que provocaba la imposibilidad de hundirte… yo añadí que un
vasco que pasaba por allí descubrió las maravillas de la anchoa simplemente
abriendo una sardina y mira lo que ha dado de sí un producto tan sencillo y a
la par tan exquisito.
En ambos casos nos miraron sin
saber de que hablábamos, por que tal vez debería hablarles de la mitología
cristiana mientras degustan unas anchoas con queso o sobre un pimiento rojo
estupendo. Algo haré.
En resumen:
¿Cómo estás de lo tuyo? ¿estas
mejor? Espero que si.
Un beso con agua de mar.
Esteruqui
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