martes, 20 de mayo de 2014

Tae Bo y un PC



Mi querido batido de apio y tomate depurativo al más puro operación biquini,

A ver si lo he entendido… ¿me estas llamando borracha? Intuyo en tu último mail un énfasis desmesurado por mi gusto (moderado) por algunas bebidas alcohólicas, ¿hay algo que me quieres decir? Es posible que me queje de vicio y que mi bultito del índice (que sigue ahí sea artrosis o no) y mi codo de tenista sólo sean dolencias si ninguna importancia pero de ahí a acusarme de no hacer ejercicio (o algo así que no he entendido con tu conclusión extraña de cómo hago cardiovascular delante del pc)
Te pasaré el enlace de Billy Blanks y sus clases de Tae Bo, ¡intenta hacerlo tú a ver si aguantas! (te vasa cagar las patas pá abajo)

Además, Oriol ha aprendido a ir en bici y le encanta; antes no quería ni verla y la teníamos en el trastero acumulando polvo. Cuando por fin se ha decidido a sacarla ha resultado ser un forofo y como a Anna ya la teníamos enganchada, hemos visto el cielo abierto para ir a comprar un parde bicis para nosotros. ¡por fin un deporte para practicar en familia que nos gusta a todos!

Nuestra primera excursión fue un paseo junto al río, es más plano y no era cuestión de amenazar a los nenes con dar paseos por el pueblo, ya sabes que tiene muchas pendientes y sólo falta que les de palo subir cuestas y no quieran tocar la bici más.

En el siguiente ya cogimos algún desnivel y ayer ya estábamos por el barrio como si nada sube, sube, sube, y baja casi sin pedalear… ¡mola!

¿Qué más? ¿Qué más?... no sé… no ha habido muchos cambios en mi vida, te comentaría que Marta ha encontrado una bodega de esas de toda la vida donde venden vermouth a granel,  tu llevas la botella y por 4 euros la rellenan hasta arriba… me da miedo comentarte esto porque tengo la sensación que lo utilizarás en mi contra.

Es posible que la felicidad, el estado emocional y las enfermedades sólo sean una gran mentira, a veces pienso que todo es falso y otras, sin saber como, de repente entiendo el sentido de la vida y lo veo todo claro… luego ya no sé explicarlo. He de confirmar si esos estados de lucidez repentina guardan relación con la ingesta de ciertas bebidas de bodega o no.

Del Eurovisión comentar que, si bien la canción de Ruth Lorenzo nunca me gustó, la de  Conchita me pareció de un soso de cojones y veo que aquí lo que ha ganado es la barba con vestido.
Para la próxima mandamos a Rajoy en bata y lo mismo quedamos segundos.

Ahora mismo, la verdad, no se me ocurre nada más que comentarte.
Sólo que ambos deberíamos dejar de prestar tanta atención a los posibles síntomas de enfermedades varias. Me veo contigo en una residencia compitiendo sobre quién esta peor… “tu no sabes lo que es soportar la escoliosis que llevo arrastrando en mi cuerpo desde hace años… calla, calla, que con mi reuma insoportable ya tengo bastante… lo mío es peor… ni los médicos se atreven a decírmelo…”

En fin,

Espero que en nuestra próxima cita nos organices una excursión en bici junto al mar, siempre contando que Anna aún lleva ruedines. No hay que abusar.

Besitos de papaya,
Esteruqui. 

domingo, 11 de mayo de 2014

Jesús es drag queen (en las redes)

Querida a secas,
el enfermo soy yo.
No puede ser que tengas anginas a tutti plen, gastroenteritis para atascar un inodoro, artritis incipiente en dos días y codo de tenista sin practicar ese deporte (ni otros, porque sino, explicame en que consiste tu cardiovascular delante del ordenador: ¿patadas a la pared si se cuelga la pantalla? ¿ chasqueo de dedos mientras se descarga alguna aplicación pirata? ¿te paseas por la casa con la torre, cargadita de placas base, la pantalla y el teclado a modo de ipad made in Aranda del Duero (que allí son muy paletos, ya lo dijo Francisco Umbral, a quien declararon persona non grata y tiraron una cabra con su nombre desde un campanario, ofendidísimos, qué asco de tío)
Sé que mi doctora te envió una carta y si te ha contado una mínima parte por lo que he pasado, tu molestia en la falange del dedo asustaría menos que unos comentarios homófobos de Aram MP3 (Armenia) en Eurovisión. Como poco se arriesgaría a salir sodomizado con el palo de la polaca que preparaba queso tan voluptuosamente.
También quiero que te escriba mi hermano Richi y que te ponga los puntos sobre las ies.
Dicho esto, confieso que yo también tengo dudas de si fue primero la gallina o el huevo. Quiero decir, con eso que me cuentas de que te preguntas si hay algo que no te acaba de hacer feliz y que posiblemente sea el origen de la dolencia física. ¿Estamos hechos una braga psicológicamente y eso nos afecta en que estamos más indefensos ante enfermedades oportunistas o es al revés?
Yo creo en ciclos que han de pasar, como las mareas (no dejamos de estar compuestos por un elevadísimo porcentaje de agua; mezclada con alcohol en tu caso) y no hay que agobiarse por ello. Pasan y ya está. Son como gripes del estado de ánimo. Si nos obcecamos en malos pensamientos de porqué se nos cae el mundo encima, no hacemos sino agravar lo que es un estado físico, -dicen que puramente hormonal-.
Tengo truquillos para sobrellevarlos mejor: cambiar rutinas, sorprendiéndome a mi mismo dejándome hacer la primera "locura" que se me pasa por la cabeza: "¿Y si no voy al gimansio?", "Pues no voy al gimnasio". "Hala, pero si estoy en la puerta". "Pues giro y ya no estoy". "¿Y a dónde coño me voy ahora?",  "A ver el mar". "¡El mar! Que loco".
Si que hay elementos externos que joden y no se pueden evitar: trabajo, psicologías infantiles que según que día provocarían reflujos al mismísimo Doctor Estevill, incomprensión de nuestras parejas... pero una mañana te levantas y notas que de repente te has curado, pero no bajes la guardia: el lado oscuro, el día menos esperado, volverá a dominar todo el espacio interestelar de nuestras cabecitas locas.
De todo esto y más me hubiera gustado hablarte el día en que no pudiste venir a la Segunda Edición del Rock in Ribes en el chalet de mi amiga Virginia. La casualidad quiso que acabase hablando de ello con el amigo con el que fui, llámalo X, un tío que con más de 45 años, casado y con un hijo, se ha enamorado de un francés y está tratando de empezar una nueva vida. Si le hubieras oído hablar, tenía la ilusión de un niño. Lástima que su ex no se lo esté poniendo nada fácil y tiene, por ahora, que convivir con ella. ¡ Está rabiosa! No entro a valorar si con razón, sin o parte.
Yo de todas las cosas del pasado, la que únicamente echo de menos (aparte de que no se me caigan las tetas ni el culo, en fin, aparte de ese buen cuerpo y esa incombustibilidad que te da ser jóven) es enamorarme. No te asustes. No cambiaría nada de lo que tengo ahora. David realmente es la persona con la que quiero compartir el resto de mis días, pero cuando X me hablaba de su salida del armario tardía y de cómo cada día y a todas horas se comunicaba con su francés, me daba mucha envidia. No del francés, que ni lo conozco, sino del sentimiento de estar flotando sobre un campo de margaritas sin siquiera rozarlas.
Son pequeños peajes que se ha de pagar porque sabemos que nos hemos acabado estrellando en tanto campo de margaritas, y que viene de regalo con piedras, cardos, amapolas opiaceas y, en tu caso, litros y litros de tinto de verano.
Eso sí, que tampoco se ha de tener miedo al salto al vacío. Si se ha de dar se da y eso lo he tenido clarísimo siempre. La inercia siempre ha sido mi enemiga.
Un sub género del salto al vacío eran los paseos que (comentábais en CosmoCaixa) se daba Jesús por el mar Muerto. No sé si realmente  ir andando sobre las aguas era una manera de provocar a la gente; un salto al vacío. Lo que sí sé es que desde ayer Jesús no hace más que llegarme vestido con todo tipo de ropajes pero siempre con la cara de Conchita Wurst; Jesús drag queen (en las redes).

Eurovesito


martes, 6 de mayo de 2014

Estoy muy mal de lo mío.




Mi querido salteado de verduras con queso brie y un poco de emmental,
¿Cómo estás de lo tuyo?
No sé me ocurre una pregunta mejor después de leer que sólo me cuentas enfermedades y haber hablado contigo en directo en nuestra última reunión y que me cuentes en persona lo mal que estas.

Vale, tal vez dicho así da la impresión que insinúo  que últimamente te quejas mucho. No es así, créeme.  Casi te diría que lo que extraño es que no me cuentes una aventura loca, un viaje, una anécdota teatral, algo que no sea, llevo dos días con dolor en vete tu a saber.
Te paso mi lista y luego sigo.

No salgo de unas anginas para entrar en otras y yo creo que se debe a este tiempo raro que ahora hace calor y ahora llueve…

O las anginas la provocan o es casualidad pero las gastroenteritis también van a pares.

Me ha salido un bultito en la falange del dedo índice como si la artritis de mi padre, en gloria este, quisiera posarse en mi genética.

Me duele el codo. No creo que sea codo de tenista porque no he cogido una raqueta en mi vida.

Estoy harta, pero harta de hacer cardiovascular en casa yo sola delante del ordenador. No puedo más.
Ayer Oriol se puso conmigo un rato y me dijo: "Ya tienes voluntad ya, porque esto es un rollazo y un peñazo” (esta ampliando léxico)
No sé si es consciente de ello pero me hundió en la miseria. Me dejo sola saltando y comprendí lo absurdo de la situación.

Me animaría a correr, como hace todo el mundo, pero no creo que me guste y sólo pensarlo me cansa.

Quitando todo esto, creo que estoy bien. Los nenes lo están seguro. Toni no lo sé, creo que si, pero a veces me cuesta identificar su estado emocional. Es parco en palabras, ya lo sabes. A mi me viene bien, porque así en el tiempo que estamos juntos yo tengo más rato para hablar, pero no todo son ventajas, a veces tienes que indagar bien para saber si le pasa algo.

Este fin de semana hemos ido al Cosmocaixa. A los nenes les encanta ver una y otra vez mecanismos que no entienden. Había una exposición itinerante sobre el mar y en un apartado se habla de la sal por litro cuadrado. Lo bonito es que puedes extraer una gota y probarlo, de esta forma sabes que entre el mar mediterráneo y el del caribe, hay una diferencia de dos gramos de sal por litro de agua ( 36 y 38 creo que eran) y que en el mar muerto la cantidad es de 278 gramos por litro. Definitivamente esa es la que se empeñaban en chupar. Les encantó que al tio que sala los mares se le hubiera ido la mano.

Marta les explico que hay quién dice que el truco de caminar sobre el mar que hizo Jesús, se debía a la gran cantidad de sal que provocaba la imposibilidad de hundirte… yo añadí que un vasco que pasaba por allí descubrió las maravillas de la anchoa simplemente abriendo una sardina y mira lo que ha dado de sí un producto tan sencillo y a la par tan exquisito.
En ambos casos nos miraron sin saber de que hablábamos, por que tal vez debería hablarles de la mitología cristiana mientras degustan unas anchoas con queso o sobre un pimiento rojo estupendo. Algo haré.

En resumen:
¿Cómo estás de lo tuyo? ¿estas mejor? Espero que si.

Un beso con agua de mar.

Esteruqui

lunes, 21 de abril de 2014

Apreciada Salvadora

Apreciada Salvadora, 
No sabe como le agradezco la confianza depositada en mi al comunicarme esto. Desde luego Juan, es una de las personas más hipocondriacas que conozco y a la vez una de las que mejor lo lleva. No conozco a nadie que se tome tan bien las malas notícias sobre su salud y que al mismo tiempo le estresen tanto.
No sé que puedo hacer yo, que vivo las enfermedades como si todas tuvieran su origen en un estado emocional, es decir, cada vez que me pongo mala, doy por sentado que no puede ser una enfermedad física y que seguro que es algo que me pasa porque no estoy fina de la cabeza. Empiezo a preguntarme si hay algo en mi vida que no me acaba de hacer feliz y que posiblemente ese sea el origen de mi dolencia. Me mato  ha hacer yoga, sigo una dieta sana y hago ejercicio, ¿todo para que? para no enfermar.
Mi médico me asegura que no siempre es así. Por ejemplo, hace unos quince días empecé a tener molestias en la garaganta, a lo que enseguida se unió una facilidad por ir al baño muy poco propia de mi organismo, ¿que pensé yo? qué seguramente me estaba estresando con alguno de mis proyectos y mi cuerpo me pasaba factura. ¿Que vió mi médico? una gastroenteritis que por mala suerte se habia unido a una infección de las vias respiratorias que había terminado en llenarme la garganta de placas. Me dijo que cuando se tiene una de las dos cosas en cuatro días suele estar solucionado pero al unir dos enfermedades a la vez, lo había prolongado un poco más y ese era el motivo de que la cosa llegase a diez días con fiebre, penicilina y dieta blanda. Afortunadamente mi médico defiende también que hay enfermedades que sólo manifiestan que algo no funciona bien en la parte emocional y que hay que atacar por ahí, pero me recuerda que cuando los virus atacan, simplemente hay que medicarlos y dejar que todo siga su curso.
Johnny (a Juan los amiguetes le llamamos Johnny) es de los que cuando sale de su consulta esta muy preocupado porque cree que esto es el fin, luego sin embargo le quita hierro al asunto y es capaz incluso de escribir una obra de teatro sobre alguien que hace una super fiesta invitando a todos sus amigos a asistir para suicidarse como colofón y dejarles una nota diciendo que sólo queria despedirse de todos. 
No sé si debería contarle esto pero aún a riesgo de parecer una corre-ve-y-dile, nuestra amiga Pili que es muy sabia le explicaba una vez como bajar el colesterol de forma natural a lo que Johnny respondio: "sólo necesito bajarlo esta semana que es cuando la doctora me hace las pruebas".  a lo que Pili respondió: "¿Y que tal si en lugar de esforzarte una semana para falsear el resultado te propones bajarlo de verdad?".
Y naturalmente tenia razón. Sepa usted, que Johnny se cree que engañando a una analítica ya deja de estar enfermo.
A ver si entre todos le mantenemos en su sitio y logramos que Johnny siga siendo esa persona feliz que nos lleva a todos al lado de la vida que te permite reirte con un peluca o culturizarte visitando unas cuevas llenas de estalactitas a cúal más bonita. 

Un saludo, 
Ester

martes, 8 de abril de 2014

Salvadora

Buenos dias Ester,
soy la Doctora Freixes, médico de cabecera de Juan Quetglas, casi amiga, qué remedio, de uno de los pacientes que más me visitan. No es el más longevo, si es, con todo mi cariño, el más pesado.
Nos conocemos desde hace unos quince años. No tengo el sobre con su expediente aquí. De un tiempo a esta parte apuntamos todas las visitas en el ordenador. Con ello nos ahorramos mucho papel y en cualquier lugar donde se visite el paciente pueden tener su historial a mano. Aún así conservo, por expreso deseo de Juan, radiografías, angiografias renales,... de finales de siglo para seguir su descalcificación ósea, posibles fibrosis pulmonares, desgastes tisulares y otros procesos evolutivos que no tienen mayor degeneración que la propia de un cuerpo que envejece.
Juan es una de esas personas que se ata su nombre y su teléfono en un papel a una pulsera cuando se va de viaje; si le digo de broma en la consulta "Hasta nunca" no entiende que no le quiero ver más por dislates que ha visto en la televisión y vuelve atrás pensando que "hasta nunca" es igual a cáncer terminal.
Vale que tiene algunas células minúsculas que se han de estirpar y que tiene el esófago hipersensible, lo que s etraduce en episodios de eurptos post digestiones, por lo general abundantes y rápidas, pero no son nada comparado con con los registros diarios severos de displasia y de ph-metrias esofágicas.
Juan me ha pedido que te escribiera cuatro líneas de lo que tiene, él -dice- no está bien, y en resumen te diré que a parte de mejorar su dieta rica en hamburguesas de fast foods y de seguir un tratamiento microgiológico, lo que tiene que trabajar más es su cabecita loca. Más teatro y cosas de las que hacéis y menos números y no saber decir que no a compromisos a todos los niveles. Le receto sol, aire puro, ejercicio, guardar su móvil en un cajón y cometer errores.
Ha de tratar de ser menos perfecto y dejar de sentirse mal si no sabe qué decir o qué hacer a veces. ¡Qué sin vivir! Con esto me acuerdo de una anécdota del enciclopedista Denis Diderot, a quién le faltó la respuesta a un comentario de alguien en una fiesta (siempre se hacían en mansiones, en primeras plantas por las que se accedia a través de una escalera); enmudeció. Ello le produjo zozobra hasta que al bajar de la casa tuvo la ocurrencia perfecta. A esa tardanza temporal  lo llamó `esprit de l´escalier´ (el ingenio de la escalera) y la recoge en su libro `La paradoja del comediante´, del año 1773. En él decia: "El hombre cabal como yo, agobiado delante de aquello que se le retrae, se atolondra y tan sólo consigue tener la cabeza clara cuando llega al final de la escalera"
Saludos,
Salvadora Freixes

domingo, 23 de marzo de 2014

Así limpiaba así, así...



Mi dulce ración de vida loca que me lleva por el buen camino de la felicidad, 


¿Sabes que todavía me estoy deshaciendo de los trastos que mi padre almacenó durante toda su vida? Es increíble lo poco despegada que es la gente de antaño. Te digo yo que si hubiera vivido solo,  hubiera acabado siendo un Diógenes en potencia. Del trastero salieron 180 kilos que Toni vendió a un chatarrero más todo lo que hemos ido dando a los chatarreros que pasan por las casas porque ya estábamos hartos de hacer viajes a la chatarrería. La chica del Punto limpio ya nos saluda como si fuéramos de la familia porque creo que no he sido tan asidua hasta ahora,  además hemos regalado cosas a un coleccionista amigo de mi padre que lo almacenará en su casa hasta que uno de sus hijos decida hacer limpieza.

Hay alguna cosa susceptible de ser vendida a un anticuario, pero para mi desgracia te hablo de algún objeto que a la venta está por unos 12 euros, (si me dan 3 ya estará bien).

Fue el cumpleaños de Oriol  (primero el de Oriol que cayó en lunes y acabamos haciendo una mini celebración de tarde) como el de Anna es a la semana siguiente, ese domingo  lo celebramos con barbacoa familiar y piñata con chuches que es algo muy de aquí y yo, como tú sabes, soy muy de respetar tradiciones arraigadas como esta. Lo pasamos muy bien y como Marta y Begoña vinieron con Raúl a celebrar el cumpleaños de Anna al miércoles siguiente, esta celebración ha acabado durando más que una boda gitana.

Ese miércoles Marta quiso salir a fumar al patio con el objetivo de seguir hablando con Begoña y conmigo a través de la ventana de la cocina. Yo no sabía que lo de fumar lo llevaba en secreto a ojos de su hijo y les deje salir al patio a jugar sin problemas, ya sabes cómo son los niños, cuando se trata de salir al exterior a correr aún no has acabado la frase y ya han arrancado la puerta.

He de decir que el secreto sigue a salvo porque ni Anna ni Raúl se percataron de nada. Pero Oriol sí. Él fue el primero en salir y la pilló con las manos en la masa, así que dando vueltas con el patinente la increpaba al más puro estilo Gila cuando atrapo a Jack el destripador  con el “alguien ha matado a alguien”; en este caso: ¿Tú ya sabes que fumar mata? Mira que si fumas te mueres, fumar te acaba matando… y cuando Marta le contestó: “Lo sé, pero te aseguro que ya mismo lo dejo”, le dijo sin dejar de rodearla con el patinete: “eso dicen todos los cocainómanos”…. No nos engañemos, creo que cuando se pone dramático tiene alma de letrista de Ecos del rocío, y ahí le veo yo, un posible futuro alternativo a la biología.

Por lo demás nada nuevo bajo el sol… o si, porque cuando ya parecía que Toni y yo mejorábamos de nuestras sendas gripes, Anna ha cogido anginas. Y esto es algo nuevo para ella que lo máximo que ha tenido en su vida son mocos y algo de fiebre. Ya está mejor, tres días con los abuelos y un poco de Ibuprofeno y al cole otra vez.

Creo que ya he terminado  de contarte mi semana. En cualquier caso añadir que si te parece asqueroso que te recuerde que antiguamente las figuritas del pastelito estaban sin envolver y que era un operario sin guantes quién la incrustaba ahí, no olvides que muy probablemente, no tenia costumbre de lavarse las manos después de ir al baño pues eso son cosas que se han ido incorporando más adelante. Ahí lo dejo.

 La próxima semana tengo un curso en la empresa de Inteligencia emocional, ya te contaré si cuando acabe soy mejor persona, más lista o más emocional.

Si no pasa nada, nos vemos el 30. Aún hay que decidir si nos vemos en mi casa, en la tuya o desperdigados por el mundo.

Besitos de colores,


Esteruqui