miércoles, 2 de octubre de 2013

Ansidedad... de tenerte en mis brazos...



Mi queridísima mitad aferrada al alma, ni sé cuantas veces he releído tu último mail… supongo que en estos casos es cuando uno comprende que el arte da sentido a la vida y quan necesario es en nuestra insolente y a veces insoportable existencia. Releo una y otra vez tus palabras y las de Martí i Pol y me deshago, lloro, me quedo en blanco, en fin, supongo que estoy de duelo.
A menudo durante el día me falta el aliento, una bocanada de aire que no acaba de entrar, un intento de bostezo para que el oxigeno haga su trabajo y un ligero momento de desesperación cuando el aire no termina de abrirse camino.
En el trabajo también me ahogo a veces, y Jenni, que se sienta a mi lado y es un cielo, mueve la cabeza con preocupación: “¿Cuánto tiempo te ha dicho el médico que puede durar esto?, ¿no es mejor que vuelvas y le digas cómo estás?... te ahogas mucho Ester, ¡seguro que no es mejor que te cojas unos días?…” ¡Me encanta tenerla al lado!. Y en realidad tiene una cierta gracia porque yo no me siento especialmente triste, ni nerviosa, ni estresada, la verdad es que me siento algo cansada pero sin salir de lo que viene siendo lo normal de una persona con un trabajo fuera de casa y dos nenes. Como yo hay infinidad de personas y no veo que vayan por ahí ahogándose, es más, yo misma estaba llevando esta misma vida sin problemas antes, así que no veo porque ahora tiene que ser tan estresante que no pueda ni respirar.
Pero según el médico, el cuerpo va por libre. Yo creo que estoy bien pero parece ser que el cuerpo tiene otra opinión al respecto. Y me ahogo, tanto que parezco una adolescente enamorada de Brad Pitt porque no paro de suspirar en un intento de que no me falte el aire. Y el médico confirma: es lo que tiene la ansiedad.
¿Ansiedad? Siempre que oigo esa palabra pienso irremediablemente en Nat King Cole y tal como alguien la pronuncia en mi mente tarareo: “…de tenerte en mis brazos, musitando, palabras de amor, ansiedad, de tener tus encantos…”
Y en fin, si de verdad es eso lo que me pasa, creo que estoy haciendo lo correcto, hablo de mi padre a ratos, lloró, descanso, voy a trabajar y me concentro en el trabajo y en reírme un rato con mis compañeras, que en estos días han sido todas un gran punto de apoyo, pues todas han estado mimándome en todo momento, salgo a tomar un café, charlo, me rio, he vuelto a hacer punto… aunque no me cunde, soy como Penélope, tejo y destejo la misma pieza pero lo mio no es por amor, es porque me equivoco con los puntos y tengo que volver a empezar… ¡qué sé yo! Pero si es eso, como decía un terapeuta del que no recuerdo el nombre: “Esto, también pasará” y entonces podré respirar con calma, sin miedo a que me falte el aire y como se supone que quien canta su mal espanta, déjame que comparta contigo mi Ansiedad, pero que sea Nat King Cole quién te la cante al oído…
T’estim
Esteruqui


viernes, 20 de septiembre de 2013

Parlem de tú

Querida Dormilina de trato antipático con don Orfidal, sin caer en aquella enemistad manifiesta de Doña Cuaresma y Don Carnaval,
intenté animarte, más bien balbucear palabras o frases inconexas, por teléfono, cuando supe que había fallecido tu padre; no quiero sacar a flote la tristeza que arrastras y que emerge por momentos, los tiempos del después, como un tsunami que arrasa todo. El duelo.
Me gustaría despedir a tu padre con el poema de Martí i Pol, el adiós universalizable a un "compañero" tras una larga enfermedad:

"Parlem de tu, però no pas amb pena.
Senzillament parlem de tu, de com
ens vas deixar, del sofriment lentíssim
que va anar marfonent-te, de les teves
coses, parlem i també dels teus gustos,
del que estimaves i el que no estimaves,
del que feies i deies i senties;
de tu parlem, però no pas amb pena.

I a poc a poc esdevindràs tan nostre
que no caldrà ni que parlem de tu
per recordar-te; a poc a poc seràs
un gest, un mot, un gust, una mirada
que flueix sense dir-lo ni pensar-lo." 


De la boda, después de haber escrito tú, no me queda mucho que añadir. Mi padre, que ronda los 80, estuvo. No era él. Ausente ya de mente.  No sé si agradecer que no fuera él al 100% porque quizás hubiera hecho algún comentario fuera de lugar, no sé si de cachondeo inconsciente o de mala leche edulcorada porque a veces tuvo ramalazos homófobos y no acababa de aceptar ser el último en enterarse, simplemente porque casi daba miedo decirselo. Pero no era él. O parecía que no era él, porque el martes post boda llamé y cogió él el teléfono y dijo, después del tipico comentario sobre el tiempo o los achaques: " Tu boda fue muy bonita. Todo realmente fue muy bonito". En mallorquín, que llamamos "guapa" tanto a una novia como a una boda como a una cazuela.
Pero yo el martes ya había llorado lo que tenía que llorar y simplemente se me quedó atravesada una raspa dulce en la garganta y seguí conversando sobre nadeces. Que si no hay que abusar del Fortasec porque te hace un tapón en el estómago y qué sé yo.
Y había llorado el lunes, conduciendo por las curvas del Garraf, ¡`pá´ haberme matado!, porqué se juntó todo en mi cabecita de chorlito y llegué a la misma conclusión que mi padre: "¡Ostras, que guapo!": 
La familia al completo, mi mamá, guapa como ella sóla, como sólo lo es la madre de uno; vuestro delirante speech que hizo saltarse al regidor el protocolo para decir que era el momento más especial de toda su vida institucional; veros ir y venir en el absurdo trenecito turístico; en los jardines de la Villa del arte, todos esos globos ascendiendo disparados hacia un cielo azulisimo, grafiados en ellos los deseos de los que estábais allí; el álbum casi completo de fotos y dedicatorias compilado por mi hermana; otras fotos, también de casi todos, recreando una aldea pitufa, trabajazo de David, David, ay, quién da sentido a todo; compartir comedor con tantos amigos auto-invitados; cortar una tarta que al final no fue sencilla pero, como dices tú, tampoco quiso ser ostentosa; y bailar y hablar, todos torpes, bajo los efectos del alcohol en un pub clásico de la noche sitgetana. Os fuistéis yendo pero los restos nos fuimos a perder palillos de tapas y devorar en el Donostiarra, otro clásico y después a ver un show de transformismo en el antro gay más desvencijado de todo Cataluña, e incluso allende de esas fronteras que ahora abrasan.
Fue un día espléndido pero no lo hizo radiante el sol sino la gente que nos acompañó en todo momento. Sin eso, sin vosotros, nada hubiera sido lo mismo. 
¿Parlem de tú? Sí, en vida.

Johnny

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Una boda y un funeral

Mi dulce bouquet de gominolas de recuerdo de una boda... la vida es un contraste. No creo que exista afirmación más empírica en este momento, pues esta última semana ha sido la muestra de que es una gran verdad. 
Mi padre murió el 12 de septiembre a la 1.30 de la madrugada. Murió durmiendo, descansado de la fatiga acumulada durante 84 años. Esta vez la falta de oxígeno pudo con él. Se acabo. Es tan simple que da miedo. Hoy estas y mañana no. No negaré que era la crónica de una muerte anunciada, pero a pesar de ello, uno nunca esta preparado para este momento. Al menos no en nuestra cultura. La muerte debería ser más folklorica, menos dramática. En fin. Ahora todo es raro. 
Quería estar en tu boda, ¿cómo no estar en un momento así? y al mismo tiempo quería tomarme un orfidal de los de las señoras de antes y dormir, dormir todo lo que no he dormido esta última semana con mis viajes al hospital y mis nervios. Era un debate intenso el del viernes ¿voy o no voy? quiero estar ahí pero no quiero moverme. 
Toni me dijo que él creía que me sentaría bien una distracción absoluta de toda realidad como es una boda. Ya descansaría el domingo. 
Me miré en el espejo y no había que ser un lince para ver el agotamiento que se reflejaba en mi cara... y mi pelo... tenia que ir a la peluquería a la vuelta del viaje, pero la circunstancia no lo permitió. 
Así que el viernes por la noche me teñí en casa y me puse una de esas mascarillas del Mercadona que se supone que hacen milagros. Bueno, un milagro quizás no, pero al menos tenía un aspecto más descansado y el pelo daba el pego. 
Toni y yo hemos engordado desde la última vez que nos vestimos medio bien; lo mio se arreglo con una faja y lo suyo tratando de meter barriga, hicimos lo que pudimos. 
Hay algo que me resulta insoportable de la bodas y es esa ostentación absurda que se presenta en cualquier rincón de la sala, cualquier ramo de flores, en la ropa de novios e invitados.... en la vuestra la ostentación no estaba invitada y no apareció ni la sombra. Era todo natural y bello sin más. Como debe ser. Con alegría, con el calor de los que se unen para celebrar algo importante... Si, quiero. Quiero estar siempre en actos así. Con vosotros, con Pili, Carlos, Fran, Tomás... con todos. Tus amigos de Madrid eran adorables. Nos reímos de todo y de todos sin dudarlo. Itziar es sencillamente deliciosa y Ramón y Rut un encanto. Compartí el arroz con Irene y Concha, ese arroz que, ante la duda de si está prohibido o no tirarlo en las bodas decidimos tirarlo antes y preguntar después... 
Nuestro momento de gloria (Pili, Fran y yo) fue naturalmente nuestra intervención en la ceremonia contando vuestra verdadera historia. Hasta el último momento se nos acercaba alguien felicitándonos y diciéndonos lo mucho que se habían reído... decíamos que la fama nos estaba abrumando, pero nos encantó. 
Y luego llegó la vuelta a casa. Los nenes se habían quedado con mis suegros y se quedaban a dormir allí, así que al entrar, la casa estaba vacía. Y es extraño, porque en ese momento comprendí que entraba por primera vez a mi casa con Toni y no había nadie más. Es raro. Mi padre ha estado siempre aquí y se hace muy raro que no este.
El domingo fue un día bastante normal. estuvimos en casa de mis suegros y tampoco notamos el vacío. Yo empecé a encontrarme mal y unas anginas enormes se fueron acomodando. 
Al dia siguiente, el médico me dió la baja y me contó que muy probablemente todo era fruto de una bajada de defensas por el agotamiento. Nada que no cure el reposo. Toni aún tenia fiesta y se ocupó de todo.
Ayer, fue el primer día de mi vida en el que me quedé absolutamente sola en casa. En silencio. Sentada en el sofá con la mirada perdida. Todo raro. 
Y entonces, Marta y Bego vinieron a verme por la tarde. No dijeron: "Venimos a cuidarte" pero lo hicieron. Prepararon la mesa, hicieron la cena y nos sentamos todos juntos a cenar. Hablamos, recogieron y se fueron. Porque eso es lo que hacen las personas que te quieren; vienen, te atienden y fingen que no lo estan haciendo, pero lo hacen... y entonces sabes que no estas sola, que aunque parece que no hay nadie en casa, en realidad siempre hay alguien. Si bien la distancia o las obligaciones laborales impiden la unión física, a cada instante llega un wasup o un mensaje que te recuerda que alguien, en ese momento, esta contigo. ¿Se puede pedir algo más? 
Siempre tuya, ahora ya, siempre vuestra,
Esteruqui

lunes, 9 de septiembre de 2013

Europa, Un viaje inesperado.

Mi dulce y almibarado roscón de mazapán con frutitas de colores,
Nuestra aventura en caravana ha sido una de esas historias que vienen bien cuando estas con amigos contando batallitas. 
Dejamos a mi padre con Olalla, la amiga para todo que se quedó con él para que pudieramos hacer el viaje tranquilos sin el miedo de dejar a un abuelito sólo en casa. 
Con la caravana repleta y a las siete de la mañana salimios dirección Francia con el objetivo de hacer noche en Vienne o Lyon, según nos viniera en gana, pero ni una cosa ni otra. Durante todo el viaje hizo un día de verano de esos de estar en una terracita tomando un helado. Pero al llegar a Vienne, Francia tiene esas cosas, empezó a llover como si el Diluvio tomase forma en ese mismo instante. No encontrabamos el camping que habiamos previsto para pernoctar y acabamos pasando Lyon y acomodandonos en Villafranche, que tiene un camping municipal muy cuco y muy bien de precio. 
Al día siguiente llegamos a nuestro destino en Günzburg, un bonito pueblo alemán en la región de Baviera. El objetivo no era otro que visitar Legoland Park. Cuando se tiene un hijo de nueve años enganchado a los Legos es un objetivo y aquí no se discute.
Yo creía que había reservado cinco días en el camping y un día de parque, pero parece ser que no fue así. Resulta que si te quedas cinco días en el Feriendorf Legoland campingplatz, es para coger sí o sí la entrada al parque para dos días. Nos salió tan barato todo el pack que me dió lo mismo. 
Ahí empezó el primer percance. Anna cogió piojos al lado de unas palomas (quiero pensar que las culpables eran las palomas) y te aseguro que los piojos bávaros pican tanto o más que los de aquí. ¡Que manera de rascarse! cuando le miré la cabeza no daba credito, ¡eran enormes!. En Alemania todo es grande, la gente, los piojos, los parques... las sillitas de la montaña rusa no, porque esta pensada para niños y en mis rodillas todavía son visibles los moratones que dan fe del reducido tamaño del cubículo. 
¡En fin! lo de Anna y, por prevención, toda la familia se arregló con un producto para "Kopfläuse".
En la doble visita al Legoland Park,  he de decir que los nenes se lo pasaron mejor viendo las maquetas de Edimburgo, Holanda, Venecia... y de StarWars, que no haciendo colas infinitas para subir a atracciones bastante sosainas.
El tercer día del periplo fue para visitar el Playmobil Fun Park, otra diversión sin atracciones mecanizadas esta vez. Es un parque gigante de toboganes y puentes de cuerda, en este caso, más para Anna, a Oriol le quedaba todo un poco infantil, pero se adaptó y se lo pasó bien igualmente.
Visitamos el barrio antiguo de Günzburg y he de decir que es una maravilla, una preciosidad de jardines y edificios con su rio, su puente, sus patos... de repente pensé que en cualquier momento descubriríamos que todo era un decorado y se acabaría la magia... pero no fue así, por suerte.
La siguiente visita iba a ser a Stuttgart, pero ya te avanzo que apenas he pisado sus calles.  Resulta que el Wilhema es el jardín zoológico botánico de la ciudad. Es un lugar espectacular donde conviven árboles centenarios con plantas gigantescas, minúsculas plantitas carnívoras y focas y osos por ejemplo. Wilhema es un parque inmenso con edificios maravillosos que en 1842, el Rey Guillermo I quisó destinar a unos baños. De ahí a su aspecto morisco en cuanto a las edificios. Después la Villa Moorish, construida en 1846, fue utilizada como residencia de verano de su majestad y actualmente es uno de los invernaderos del parque. Todo ese enclave tiene una historia maravillosa y ahí está también el Wilhema Teather. Absolutamente imprescindible para grandes y pequeños... una curiosidad: dentro del parque hay un puesto de "rotewurst" (lo que aquí llamamos salchicas de Frankfurt) y "bratwurst" (lo que aquí llamamos bratwurst), pues  si pides un refresco (Pepsi, Mirinda... si, si, allí todavía hay Mirinda) te la dan en un vaso de plástico (plastiken) y te cuesta 2,50euros; pues bien, si devuelves el vaso te dan 2 euros. Por lo que el refreso te ha costado solamente 0,50 centimos. No nos lo podíamos creer pero es tan cierto como que repetimos dos veces de Mirinda (sabor a tope).
No sé cuanto llegabamos a andar a diario entre parques y ciudades pero a las diez pareciamos de trapo y nos quedabamos fritos en la cama.
Bueno, pues ya en el quinto día nos ibamos de Baviera camino de Besançon y nos adelantó un coche que nos pitó y nos hacía aspavientos. No entendimos nada. Pero en la primera área de reposo en la que paramos a tomar un café se aclaró todo: ¡la ventanilla del techo de la caravana había salido por los aires! Cuando entré para preparar el tentenpié y vi que el sol entraba en forma de cuadrito con rejilla me quedé muerta. Toni no sé preocupó nada, estaba tan feliz que todo le daba igual. Yo le dije: "ponemos una bolsa de basura por si llueve y ya lo arreglaremos..." una media hora más tarde mientras circulabamos alegres Toni se da cuenta de que la ventana de la caravana esta totalmente rota ¡dios mio! y ¡la puerta abierta! ¡socórro!... todo esto a veinte minutos del camping de Besançon, un Besançon en  obras que nos lo puso un poco difícil hasta llegar a nuestro destino.
Con mi francés, algo mejor que el inglés de Ana Botella, le pregunté al chico del camping donde podríamos comprar recambios para la caravana y le expliqué el percance. Pero era más grave de lo que parecía... la nevera no funcionaba, la ventanilla del techo rota, la ventana frontal destrozada, la puerta doblada, las luces de posición en huelga... la idea era venderla al volver y comprar una más nueva... en ese momento la idea fue llevarla a un desguace y darle fin a ese mundo caravanero... pero en toda comedia de humor que se precie siempre hay un giro que parece que da un respiro a los protagonistas. Olivier, el chico del camping nos habló de un lugar cerca de allí de compra venta de caravanas. Estaba claro que no nos iban a dar gran cosa pero era mejor que no sacar nada. Toni compró una maderas en un Brico depot que había cerca para tapar la ventana y pasar ahí las dos noches que habíamos previsto. Hicimos la visita de rigor a La Cite y ahí si te digo que si te gustó Carcassonne tienes que ver esto. Yo de Carcassone tengo el recuerdo de una muralla espectacular y un exceso de comercios de souvenirs igualitos que los de LLoret de Mar en los que se vende cualquier cosa tenga que ver o no con La Cite a precio indecente. De Besançon sin embargo, me fui con la sensación de haber andando por la historia, de haber sentido alguna voz entre las piedras, de sentirme en un lugar importante, el pozo que abastecia de agua a la ciudad, el homenaje a los caídos... y... ¡si! una vez más vimos un zoo porque está situado en la misma fortaleza aprovechando la propia estructura. Es un emplazamiento ideal. Ves la fauna en un habitat muy singular y como curiosidad, fue la primera vez que nos dejaron acariciar a los peces y poner el puño cerrado bajo el agua... vienen y empiezan a sorberte en pequeños mordisquitos sin dientes. Ellos dicen que dan "bisous", pero eso es porque a los franceses les gusta mucho ver el lado romántico de lo que viene siendo un mordisco en toda regla de un bicho que ha visto en ti un posible manjar. 
Pues a lo que ibamos. Le vendimos nuestra vieja y destrozada caravana al señor de la compra venta  y nos dió 500 eurazos que supimos gastar, en parte, en un bungalow en Sigean para visitar la reserva africana al que llegamos milagrosamente con el maletero hasta arriba,  (estoy de ver animales hasta donde yo te diga).
Y sí. Ahí terminó nuestro viaje precipitadamente porque Olalla nos llamó para decir que en esos dos últimos días mi padre había empeorado un poquito y que prefería llevarlo al hospital... con lo bien que estaba cuando nos fuimos, que hasta se hacía raro que Olalla se quedasé con él... pues si... desde el jueves esta ingresado y esta vez pinta mal, muy mal... no sé si habrá próxima vez... 
El viaje ha sido inolvidable, con su diversión loca, su aventura sin accidentes graves, sus animales, sus palabras nuevas: Auchtung, Toll, danke, bitte, Guten tag... y sin embargo ha tenido un final extraño y precipitado y ya veremos si acaba siendo también el final del viaje de mi padre, pues como te digo, esto no pinta nada bien.
Te escribo mientras espero a que llegue la hora de la próxima visita, porque tengo la casa más reluciente que hayas visto en tu vida pues no puedo parar de limpiar. Toni me ha dicho que descanse y he preferido sentarme frente al ordenador y escribirte.  hablar contigo, aunque sea por mail, también es una forma de descansar. 
Si hay noticias, te las haré llegar.
¡Besitos Amor!
Esteruqui



domingo, 1 de septiembre de 2013

Verano 2013 (2ª parte)

Querrida Rita, Barberá, desinflada como un globo que surca los cielos de Valencia, Alicante y Murcia, muy desinflada pués, y embellecida por mil retoques a costa de la trama Gürtel, como si de una contabilidad B se tratase, muy guapa, pués:
Quedé en que si no acababa disecado en un cuarto oscuro (señal de que seguía vivo) te narraría nuestras peripecias en moto por la Catalunya Nord y las mías por Santorini después de ocho años desde que deje de vivir allí.
En Occitania hicimos una ruta circular: zig zag hasta el Coll de Puigmorens en un paisaje impresionante durmiendo en Foix, con su Chateau, su villa medieval y sus danzas africanas, un festival exótico que ya va por su no se qué edición; de alli al Chateau de Montsegur, en lo alto de una loma agotadora; comer en el pueblo del mismo nombre fue una de las grandes experiencias del viaje, del año: tan sencillo el restaurante, tan afables, en medio de una naturaleza espatarrante de tan verde y grandiosa, tan alejado de todo, Lou Sicret, se llamaba aquel encantador albergue comedero, también será tu Sicret; de allí a Carcassonne, pedazo ciudad amurallada, patrimonio de la Humanidad no sin antes pasar por la plaza medieval más colorista y simpática donde jamaás haya estado: Mirapeix. Rodear ciudades hermosas con la motita y con un calor entumecedor es una experiencia que hemos convenido en repetir más veces, realmente grande; lástima de no poder recorrer Carcassonne por dentro del mismo modo; estábamos agotados. Después de pernoctar allí seguimos el circulo deforme hasta Lagrasse, su abadía, su río, su pueblo medieval y los Chateaus puramente cátaros: Aguilar, Queribus y Perpetussa, todos encaramados en montañas imposibles, semi en ruinas pero con recodos mágicos que harían las delicias de imaginaciones desaforadas como la de Oriol y Anna. Otro lugar para no olvidar fue la Garganta (Gorges, que dicen ellos) de Galamús. Acantilados que no parecen tener fondo atrabesados por una carretita de chichinabo excavada en la roca. Y de ahi a Perpignan, donde seguimos dos rutas urbanas que recomendaba mi guía. La del barrio  de San Joan, chulo, y la del barrio de Sant Jaume, chungo, del que sólo se salvaba el Palacio de los Reyes de Mallorca, que cúmulo de callejuelas feas y gentucha de negocios turbios y mirada severa. El regreso fue agotador, primero por la D900 y pasada la frontera, convertida en Nacional II con sólo una parada en sant Pol para darnos un baño y en Barcelona para tomar una horchata en Sirvent. En total 850 kms, que no están nada mal para una dos y medio (250 centimetros cúbicos de pura sangre).
El viaje a Santorini, por el contrario, abarco apenas 30 kms. Otros 30 si añadimos la isla de Amorgós. Pero ¿se pueden medir en metros los momentos vividos? ¿litros de nostalgia? De allí te dejo sus puestas de sol: en Ia, en Faros, en Thira, ...sus playas de Blijada, Mesa Pigadia (discutiendo con mi amigo Fernando para mejorar nuestras respectivas vidas en pareja), Koloumpos (con César y Lucas) y dos momentos desastrosos:
uno, de cuando quise ir con una moto por un camino senderista de Rachoula a Vrutsis, en Amorgós y de como después de una hora de empujar dicha moto por escalones naturales durísimos, me ayudo una jroña ke jroña, de negro recio y burro amarrado en un matojo, sesenta tendría, la señora, el burro, no sé, y alcanzamos la cima, que vino ella, que si no, yo por vergüenza en la vida pido ayuda, que me hubieran dicho de idiota (o "malaca", que dicen ellos) para arriba,
y otro, de cuando se quemó la central eléctrica de la isla y media idem se ha quedado sin luz los últimos días; una catástrofe para el turismo en plena temporada alta y por ende, para amigos y conocidos, que ven como el turista que no tiene luz y agua, lo cancela todo y se marcha.
Un granizado de fresa y limón (en Kamari) y una mazorca de maíz rustida (en la playa Roja) para endulzar este final de relato y el agua que tan ambalmente me dieron unos vecinos cuando apenas podía hablar en Vrutsis. Gente buena, siempre, hasta debajo de las piedras. En este caso, arriba. Montaña arriba.
Filakia (besitos).

martes, 13 de agosto de 2013

Verano 2013 (1ªparte)


Querida mus elina, mus tachita, partida en dos bizcochos, partida de mus con muchos guiños de ojos y muchos envidos y muchos peretes,
ayer empecé oficialmente las vacaciones, más merecidas que nunca aunque contento porque me estoy recuperando de la esofagitis que me había convertido en una barbie eruptitos; hoy nos vamos en moto con David a recorrer la ruta de los cátaros (unos herejes que creían que además de un Dios del Bien había un Dios del Mal, al que a veces confundían con un gato, pobre) y el jueves me voy yo solito después de ocho años a Santorini, pero eso serán historias para una segunda parte, siempre que el tiempo, la salud (y algunos factores más que no ha lugar a desglosar) no lo impidan.
En lo que llevo de verano, se ha dejado caer por casa un amigo de COU al que hacía unos 17 años que no veía (gracias a esa maravillosa chistera que es facebook). Francisco, mi memoria externa. Cuantas historias yo habia tergiversado con los años y él ha recolocado en su sitio. Y cuántos recuerdos terribles él creía haber olvidado y yo he logrado que aflorasen.
En lo que llevo de verano, me he leído "Memories d´uns ulls pintats" de Lluís Llach y he sufrido con los vecinos de la Barceloneta una Guerra Civil implacable y una historia de amor chico-chico con muchos matices.
En lo que llevo de verano, he comido mucho. Con amigos, yo sólo, con compis del curro, con David, tanto que me he engordado varios kilos. Los he reconvertido en músculo saliendo todos los domingos de julio con la bicicleta. De Sitges a la playa de la Waikiki, de Falset a la playa de Es Torn, de Sant Miquel de Fluviá a la playa de Pals,... Siempre he salido con el grupo ciclista de Panteres Grogues. En la última excursión dejé la bici en el suelo, en una gasolinera y un francés casi la espachurra con su coche por el simple hecho de haberla dejado en el puesto de hinchar las ruedas. Le dije que la había visto perfectamente por el retrovisor y él gritaba que no era sitio para dejar la bici, yo le dije que primero se disculpara por ir por la vida amedrentando vehículos frágiles  de dos ruedas y que después yo le podía reconocer que mi puppi podía estar mejor aparcada. Es como si yo saco a pasear a mi tía Herminia en su sillita de ruedas, te veo a ti, me paro a hablar un momentico y dejo a la tia Herminia en la calle (ya sabes como son las aceras de estrechas y sinuosas), viene un alemán loco y en vez de esquivar a la tía Herminia (pudiendo hacerlo perfectísimamente), se la lleva por los aires gritando: "¿Quien ha puesto al tio Hergminia en las sillas de ruedas en el calle, calle?" Hombre, no, no se va así por la vida. Bulldozer! Voy a hacer crowdfunding para comprarle un bozal al cátaro ése.
Crowdfunding es, - seguro que lo sabes pero por si acaso-, aprovecharse de tus redes de amigos y contactos en internet para que te subvencionen un proyecto. Lo hizo hace poco, por ejemplo, Fernando Esteso para encontrar patrocinadores para su gira teatral por provincias. Por 5 euros te firmaba un autógrafo, por 80 te nombraba productor y tu nombre aparecía en los carteles además de regalarte entradas para su espectáculo  y por 1000 euros Fernando Esteso junto con otras seis personas eran tus invitados a cenar en tu casa. La gira finalmente se suspendió.
Me dice ahora David que a lo mejor llueve por donde pasaremos con la moto. Que no nos pase ná. Si así fuere, no quiero que me incineren; quiero que me disequen  y me metan en un cuarto oscuro para ver que dice la gente. Me estaré riendo abajo en el infierno, con mi gato, con todos los gatos.... "Mmm, que... durooo... todoo" "Estas muy... frío, no?" "Do you speak algo, lo que sea?"
Que podamos reirnos por muchos años. Eso será señal, sin duda, de que estamos bien.
Te estima, tu turulete.
Johnny


jueves, 1 de agosto de 2013

¡Con dos tó!

Mi hilvanado corazón de entretelas con festón, 
Me he tomado muy en serio lo de no permitir que esta situación estresante acabe conmigo. Sigo los consejos de nuestra adorada Maripili y me cuido, me cuido mucho. He vuelto a mi yoga diario e incluso hago abdominales (no mucho... no se lo digas a nadie pero el deporte porque sí, es un rollo). No sé si te dije que para pasar más horas con mi padre he pedido una reducción de jornada, así que ahora, me estoy aficionando a manualidades varias que pueda hacer en casa mientras trato de fingir que es la primera vez que mi padre me cuenta que hace calor, que no ha dormido nada y que a veces pierde el hilo si pone un película en la tele que no ha visto. Por eso prefiere las de John Wayne. Las recuerda de su juventud y esa memória lejana es curiosamente la que tiene mejor. Algún  día tenemos que hablar de esas películas, del mensaje que mandaban y porqué en Intereconomía y canales así tienen tanto interés en que no se pierdan: "este es un buen matrimonio, antes de casarse le dió su primera zurra a su mujer, así sabe cúal es su sitio" eso lo dice John Wayne sonriendo mientras el novio de su hija le esta pegando en el culo con una sartén. Sin palabras. 
Pues como te digo, me he animado a coser, a tejer, a plantar esquejes de las cuatro plantas que compré y como se multiplican que es un contento, estoy empezando a regalar a mis vecinos plantitas... todo por mantenerme estable (si, si, estable, mi cabeza ha estado a puntito de irse dónde no debe) tal vez gracias a eso, mi creatividad volverá y podré acabar un par de gags que tengo pendientes con los del grupo de teatro. Les prometí una escena especial para ellos y sigue ahí, en blanco y sin título. Dejemos que el yoga y las plantas hagan su trabajo y esperemos que les pueda escribir algo pronto. 

¡Bueno! que no me centro. Te decía que dadas mis nuevas aficiones, busco en Youtube y otros recursos gratuitos cosas como por ejemplo: "Como hacerte una blusa" (si el título acaba en fácil suelo fijarme más)¡total! que de la marabunta de videos de gente haciendo su propia ropa, su propia cerveza, su propio queso y su propio jabón artesano, quiero pasarte uno, que si bien dura poco, podría durar menos y seria igual de ilustrativo. Lo increíble, es que dudé que fuera real y pensé que todo era un gag que acabaría de forma sorprendente. No es así. No te avanzo nada porque prefiero que lo veas, la realidad supera incluso la vehemencia de Lucía Etxebarria participando en un reality y justificándolo diciendo que debe dinero a hacienda. Como bien dijiste tú en aquel espectáculo nuestro de Los Frikis Miquis: "nunca se puede decir ese cura no es mi padre" o no participaría jamás en un reality... ¡Ay! por la boca muere el pez y casi es mejor ser como Alaska y Mario que siempre dicen que les gusta todo y en paz. 

Nada. que sigo con mis aficiones relajantes y te dejo el video de: "Como hacerte un vestido con dos tops. (ella dice Tós)"