sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Estamos locos o qué?

 
Mi dulce rodajita de pera sin almíbar pero rellena de dátiles tunecinos inflados de miel y niacina,
últimamente recibo unos e mails muy raros de amigos y conocidos.
Este, por ejemplo:
Posted in: El cajetín de los buenos sueños:
Pensamiento Poderoso para hoy: Me amo y me acepto exactamente tal y como soy. Soy una expresión de la divinidad y perfección de este Universo y me amo así tal cual soy.
 
No he tocado nada. Te lo juro por que me caiga encima todo el mal Mariano.
 
otro:
TIPOS DE MIEDO… ¿Cuántos hay?

miedo a la soledad… miedo al reproche…
miedo a hacer aquello que quiero…
miedo al jefe, miedo a la hundida de la economía…
miedo a hablar con mis hijos… miedo a hablar….
miedo a enfrentarme a mi pareja…

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Miedo a “y si…” ...Miedo a tener miedo… miedo a esto… y miedo a aquello
 
Taller de Miedo: día xx
Coordina: xx
 
Hasta ahora estaba bastante relajado. Empiezo a tener... miedo.
 
Ya hace tiempo que estaba asustado: por la crisis, por las recetas de la derecha para salir de la crisis - que miedo- y ahora por la salud psíquica de la gente. También la física pero hay oasis en este desierto de la dejadez: tú has vuelto al gimnasio y por las informaciones que me llegan le estas empezando a hacer ascos al tinto de verano.  Miedo me da saber en que brazos has caido ahora. Miedo. Al final tendré que ir al Taller ese.
Siempre me quedaran momentos bellos como recibir tu correspondencia virtual. Más si guardan joyas como la escena de Michael Crawford en Hello Dolly.
Tu golosina en papel de estraza,
Johnny
 

domingo, 27 de noviembre de 2011

The music of the night...

Mi queridísimo irish coffe con dos bomboncitos de chocolate negro, ahí, justo al ladito,
Si hay algo que salvó el 20- N sin duda fue vuestra puesta en escena de Wilde al que siempre le agradeceré que le diera por escribir y compartir con el mundo lo que de su cabecita salía.
Te diría que no me creo que  a la 1:30 de la madrugada estuvieses recogidito en tu casa, pero no nos engañemos, los años pasan para todos y me lo creo.
Puedes estar tranquilo por mis hijos, a día de hoy no he conseguido hacer con mis manos ni una sola prenda que sea llevable en público, aunque, agradecidos como son los dos, se las ponen para jugar en casa… hay una especie de chaleco que Oriol dice que es perfecto para hacer de forajido y como Anna esta en edad de imitar, a ella le parece que vestirse de forajida es lo más. Yo por mi parte me estoy planteando si vale la pena que siga perdiendo tiempo y dinero en tratar de hacer un jersey, cuando en el H&M los venden hechos.
Supongo que ya lo sabes, pero que sepas que Michael Crawford, el mítico y torpón Frank Spencer, protagonista de la serie de la que  hablas, es también el brillante interprete de El Fantasma de la opera y tiene en su currículum un a mítica escena en Hello Dolly que es a su vez, la que contempla Wall-E fascinado en el film de Pixar.
Eso y comentarte por, si no te lo he dicho alguna vez, que “La fiera de mi niña” es una de mis películas favoritas; esta y “¿Qué me pasa, doctor?”, que curiosamente ambas son versiones libres de “La fierecilla domada” de Shakespeare. Con estas dos pelis y un Martini, no hay depresión pos electoral que pueda conmigo.
Aquí te adjunto a Michael Crawford por si nunca te has parado a escuchar esta deliciosa canción interpretada por él.
Y recuerda:
Todo te lo puedo dar menos el amor… baby…
¡Besitos!
Esteruqui.

martes, 22 de noviembre de 2011

democrático 20 N...

Apreciado cielito de Murillo `farcido´ de querubines andróginos,
El sábado pre estrenamos "La importància de ser Frank". Me sentí muy a gusto, mi personaje se presta a ello. Me tuvieron que envejecer el pelo, lo cual con 41 años es una alegría aunque me hicieran un emplasto de polvos de talco como poco, extraño. Los actores más noveles cumplieron y el momento surrealista vino de la mano de Miss Prism cuando dijo una incoherencia que desmoronó toda la trama y nos dejó al plantel de actores amarillos de pavor. Mi amiga Manuela, que tiene gran disgusto porque ha perdido el móvil, salió al pasó diciendo "¡¡Yo no soy la madre!! Soy Lord Bracknell" lo cual en una dama no deja de ser del todo correcto pero al menos succiona a la obra del agujero negro en el que se iba a meter.  En próxima carta te contaré que tal las dos funciones de la Sala Muntaner.
Después fuimos a cenar a un restaurante de El Raval: La Cera. Borrachos de adrenalina post escenario. Y a los postres, de vino joven.
Tome un zumo de melocotón en La Rouge para rematar un día intenso. A la 1.30 en casa. Con lo que yo he sido.
Me desperté el domingo atontado, voté, me fui a CaixaForum a ver la exposición "Los ballets rusos de Diaghilev". Mucha afluencia de público. Quizás para limpiarnos todos el mal sabor de boca de haber votado. Meterla así, en frio, en una urna te hace sentir un poco sucio.  Culpa de uno creo que no es. Culpa de los que han hecho de la política un prostíbulo.
He visto con David y Valle dos películas. Sesión doble con palomitas, galletas de chocolate y helado de tarta de queso de por medio: "Cuando el viento sopla"; historia de un matrimonio de jubilados que viven en la campiña inglesa y que sufrirán en sus carnes con estoico patriotismo todas las consecuencias de una guerra nuclear. 
Para quitar el mal sabor de boca que se te queda hemos visto "La fiera de mi niña". Un Cary Grant clon de Gallardón y una Katherine Hepburn torpona que en alguna escena se asemejaba al Frank Spencer de "Ni ha que neixen estrellats" han dado el toque ingenuo a una tarde-noche predecible, de marea azul. De mayorías absolutas, escandalosas, prepotentes. Una tarde-noche también de esperanzas en que los que vengan lo hagan mejor. De la ilusión que nace de la desesperación de tanta gente. Tarde-noche de muchos miedos a muchos recortes. De vencedores y de perdedores. Y entre estos, mi amiga Manuela, que se llama y se llama desde el teléfono de la vecina y sigue sin encontrar su móvil. Cada persona, un mundo. Un mundo, un problema. Que se quede relajada tu amiga: si su hija es lesbiana podrá ser feliz en un mañana de oportunidades y derechos nacidos de los fiascos de ahora. A pesar de los temores, creo en los avances sociales, en los caminos sin retorno.
Mi único temor: tú al ganchillo. Tus hijos. Vigila. No hay nada que marque tanto a un chaval en un recreo del S. XXI como una chaqueta de Starsky tejida al libre albedrio de un tinto de verano tras otro.
Tu teléfono rojo,
Johnny

lunes, 14 de noviembre de 2011

Lo absurdo de la vida.

Mi deliciosa lasaña de verduritas gratinadas con parmesano y un seco queso de cabra,
No sé que es más absurdo hoy en día, la vida en general o la vida en particular.
Esta semana ha sido un poco extraña. He intentado tejer un jersey para Anna. Si, estoy aprendiendo a tejer a dos agujas, con ayuda de Marta y algunas revistas. Iba a tener las mangas ranglan pero me costaba mucho no equivocarme con los puntos así que, pasó a ser un jersey de manga recta y ha acabado siendo un chaleco. Ya paso de las mangas.
Además he visto como diez veces Garfield, la película,   rebautizada en mi casa como gato y perro, así la llama Anna y todos los días quiere ver un trozo. Sé que tú estás haciendo un máster de cine y hablarte de un film como este es rebajarte, pero antes de juzgarme, no olvides que no hace mucho tú estabas viendo pelis de serie B en el Festival de Sitges.
No sé como lo he hecho pero he engordado dos quilos… bueno, si fuera cómo la mayoría te diría que es masa muscular porque ya hace un mes que voy al gimnasio. La cruda realidad, es que ir al gimnasio me ha abierto el apetito y esa vida de verduras y tofu ya no es suficiente.
Esto me lleva a tu último mail y lo que hay que hacer para estar más sano. Definitivamente no creo que el exceso de ejercicio te lleve a vivir más y mejor. Yo no creo en los excesos de nada, Fíjate que algo tan necesario como el oxigeno en exceso es malísimo, letal, básicamente, lo que viene siendo mortal de necesidad.
Fuimos a ver Tintín (Tantan que dirían los francófonos) y sí, no he mejorado mucho el nivel, pero no se puede negar que es mejor que Garfield.
Una compañera de trabajo ha sobrepasado la línea de las conversaciones laborales para contarme que cree que su hija de seis años es lesbiana porque no le gusta jugar con muñecas y sólo pide gormitis y bakugans para su cumple.
Su mayor problema es cómo decirle una cosa así a sus familiares y amigos. Le he dicho que observe con atención a Bárbara Rey y la tome de ejemplo. También puede ponerse una camiseta que ponga: “A mi hija la va el rollo bollo”. La verdad es que le iba a decir que los gustos por unos juegos u otros tampoco determinan necesariamente tu orientación sexual, y me iba a poner a mi misma de ejemplo que apenas jugué con muñecas, pero Marta, muy sabia ella, me ha hecho notar que yo no soy el tipo de ejemplo en el que ella pueda ver reflejada a  su hijita. Total, he optado por tratar de ayudarla y hacerla ver que bla, bla, bla, y le he dicho: ¿en serio no te has dado cuenta de que me he cortado el pelo? Y ella ha dicho: “si lo he notado, ahora te lo iba a decir….” Y luego me he ido a por un café… y sólo le pido al dios de los apostatas que nunca más vuelva a sacar ese tema en mi presencia y así no creará una situación incómoda para los dos. Para ella, por su absurda preocupación sobre su hija, esa posible Sofi paseando por platós de Sálvame, y para mí, porque tener esa preocupación absurda, me parece de un absurdo subido, eso sí que debe acortar la vida, es mejor relajarse.
Besitos.
Esteruqui.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Consejos para vivir mejor

Amamantisima (¿como si no? con esas tetazas),
Mi padre sufre un trastorno de irritabilidad con todos nosotros cuando se tiene que vestir para ir al funeral de algún amigo o conocido del pueblo. Mi madre lo llama "síndrome del anciano acorralado". Vas viendo que los de tu entorno se van al otro mundo y te entra ansiedad por saber que tienes menos cola delante para el festín de los gusanos. Yo mismo si lo pienso -desparecidos los abuelos- tengo tres familiares directos por delante para hacerme un sitio en la fosa de los Cerdá & Vila en el cementerio de Algaida. La he visto. La fosa. Buf. Se hunde unos tres metros y a cada lado hay literas de piedra, unas seis en total, que se clausuran herméticamente con una losa y cemento cuando se mete un ataúd durante cinco años. Pasado ese tiempo y parar hacer sitio a los que vendrán se abre y se sacan los huesos para tirarlos en un osario que está abajo del todo, en una especie de tetris siniestro de clavículas, cráneos... Mi primo Joan me señalaba con esa frialdad de militar curtido en mil batallas (que las sigue habiendo: Bosnia-Herzegovina, Cuerno de África,...) la cabeza sin pellejo de mi abuelita María, las extremidades inferiores de mi abuelo Cristóbal a los pies (nunca mejor dicho) de las superiores del díscolo tío Miguel,... no somos nada y menos en un osario.
En estas cábalas no he tenido en cuenta que entre generación y generación hay por lo menos veinte años de disfrute de la vida y de apariciones de nuevas dolencias (para que nos vamos a engañar). Sobre esto último y con mucho cariño para tu padre y los míos, te mando unos cuantos consejos para vivir muchos años:
- No atiborrarles de vitaminas y sustentos. Un exceso de vitamina A aumenta la pérdida de conciencia por el aumento de la presión en el interior del cráneo. A ti a veces se te queda como drogado viendo la tele. Ya sabes el motivo. Un exceso de vitamina E aumenta el riesgo de infarto de miocardio o el nada fotogénico ictus. La vitamina C en demasía provoca nauseas, diarreas, litiasis renales... dolencias que también hasta ahora achacabas a la televisión.  Por el contrario este medio les mantiene distraídos y no se dan cuenta de que no les has llamado. Incluso les molesta que tu cuñada les llame siempre cuando llega del trabajo y ellos están con "Amar en tiempos revueltos".
- Higiene la justa. Un amigo se afeitó el ano, se le reventó un condiloma y se infestó todo hasta tener que operarse. Un desastre. ¿Cuantos granos y pelos aparecen en personas de la tercera edad donde nunca se pensaba que tenían que salir? No toques nada. La naturaleza tiene alzhéimer a partir de ciertas edades.
- Médicos pocos. A una señora le diagnosticaron menopausia y gases y su dolencia era embarazo. ¿Sigo?
Además, seriáis capaces de hacerles recorrer kilómetros y kilómetros (que es donde están ahora los servicios de urgencias de los CAPs) en un estado en que sin duda lo que necesitan es reposo y los mimos de ese botiquín que todos tenemos en casa cargadito de medicamentos genéricos (= que sirven para todo).
Quizás tú en alimentación y deporte puedas ayudarme, ahora que has vuelto al gimnasio y comes con moderación. ¿Son realmente nefastas ambas cosas?
Ah, los años. Son como bolsas de basura en casas de abuelas con síndrome de Diógenes.  Se acumulan, se acumulan y no sabes bien qué hacer con ellos.

Tuyo sin ser amamantisimo (porque eres una mujer casada) pero con sueños eróticos de amamantisidad,
Johnny

lunes, 31 de octubre de 2011

día de difuntos

¡Mi queridito panellet de piñones acompañado de un rico licor!
Esta es la noche de las castañas y los dulces cada vez más hundida por la magia de Halloween y yo estaré en mi casa poniéndome hasta las trancas de dulces, mientras tú seguramente, estás en alguna alocada fiesta hasta la hora en que abren los afters.
He parado un momento mientras reposa el mazapán porque mi hijo hoy me ha dejado sin palabras (que ya es decir teniendo la madre que tiene).
Estábamos hablando de la muerte, en el cole un compañero le habló de esa curiosa costumbre que tienen algunos de ir a ver sus difuntos. No entendía para que servía eso. He tratado de explicarle que es una opción tan legítima como otra cualquiera. Hay quién cree que haciéndolo sigue en contacto con quién ya no está. La explicación no parecía convencerle, me ha preguntado si yo iré a ver al abuelo cuando se muera, mi padre pasaba por ahí y no le ha gustado nada oír cómo su nieto hace planes de ese tipo y se ha puesto cómo las cabras. También he intentado explicarle que a las personas de 82 años no suele gustarles que les recuerden que ya empiezan a tener un pie en el otro barrio. Hay que tener en cuenta que cada vez que muere un actor o actriz de “su quinta” y dicen la edad, él se queda compungido y yo tengo que añadir: “pero papá, él estaba enfermo, no es lo mismo, tú estás bien”, y parece que no, pero esa confianza que pongo en que es inmortal le deja más tranquilo. Oriol, ha sido tan bruto como cualquier otro niño de siete años y tratando de aclarar la situación con mi padre le ha dicho: “Bueno abuelo, no te preocupes, ya iremos a llevar flores cuando te mueras si tú te crees que eso sirve para algo”. No le ha ayudado nada. He tratado de explicarle que dicho así suena muy feo. Entonces me ha dicho: “¿Cómo de feo?” y le he dicho: “Más feo que los pies de un hobbit después de andar por toda la Comarca para ir a fundir un anillo” Se ha reído mucho y me ha preguntado si yo quiero que me lleve flores cuando me muera, así que no he podido seguir dando rodeos. He sido tajante. He sacado la caja de pelucas del armario y nos las hemos probado todas. ¡Hay que ver con qué facilidad se dispersan los niños!. Ahora mismo, esta poniéndole a Anna una peluca supuestamente de los Jackson Five, pero la verdad es que recuerda más a Tom Jones en su mejor momento.
Siempre tuya,
Esteruqui

jueves, 27 de octubre de 2011

Pasión y fuego.

Mi adorada y refulgente sardinita en escabeche dopada de anzuelo, ¡ah no!, que está muerta.
Me he reído tanto con tu última carta, que ahora quiero obsequiarte con una historia personal de objetos sexuales y no encuentro ninguna que le llegue a las ingles.
Será el otoño, que invita a edulcorar el caer de las hojas y de los pelos de la cabeza con jueguecitos sexuales. En la serie "Cuéntame" (¿te creías que no ver "Mientras duermes" era lo más nefasto de mi? ¡Ja!) Antonio Alcántara este jueves (que para él era un día cualquiera del año 79) compraba en un sex shop una cremita al azar que ponía "Fuego" y se la untaba a su mujer en la espalda en un arrebato de "vamos a alimentar esto, que ya se que me estas buscando excusas". Mercedes empezaba a decir que notaba calor y él a decir que de eso se trata. "¡Pero mucho calor, Antonio!". Y el otro ponía cara de festín dionisiaco. “De eso se trata". Hasta que ella gritaba: "¡Antonio! ¡Quítame eso por Diosss!!". Al poco estaba el médico de cabecera (que visitaba en casa, como Dios manda, que diría Mariano Rajoy) mirando la espalda abrasada de la señora y la madre de ella, que no envejece la cabrona, con la oreja puesta a ver qué pasaba y a la que enviaban a la cocina a preparar una tila doble para que no flipara.
Yo recuerdo que una vez en la playa ligué y nos fuimos a unos matojos a echar un polvo rico. Cuando saque del envoltorio mi único supuesto condón apareció una toallita húmeda refrescante. Nos quedamos unos segundos pasmados hasta que mi affaire del matojo se río y me envolvió el rabo con la servilleta y dijo: "Ya está! Protegida!". Nos dimos cuatro lengüetazos, jugamos un poco y nos manchamos (aquí entra en juego la jodida toallita) con ese sabor agridulce de lo que pudo pasar y no paso, pero lo que nos hemos reido.
Tu fan más incondicional
Johnny