lunes, 3 de octubre de 2011

Mi vida es puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulacro.

¿Por donde respira la Mil gritos tiene la noche? ¡La Walpurgi de mis entre telas!  ¡La Spanish Bizarre de mel i sucre!
Si Teruel te ha gustado, ergo Teruel existe. Tenemos escapada pendiente con ranas o sin ranas. 
Si no se fríen las patatas en casa de tu amiga Asun para hacer una tortilla, ¿que hacen? ¿Las ponen al sol? 
Cuando hablas de que hay fósiles en sus predios, ¿no es un poco descortés para con sus abuelos? Utiliza mejor expresión como antepasados, ancestros o vegetales.
El teatro, Cuqui, ha llamado de nuevo a mi puerta. En el otro grupo al que da clases mi ex profe, un actor ha tirado la toalla a mes y veinte días del estreno. El profe (te avanzo que ya no ex) me pidió que le supliera y en una semana exprés me he memorizado su papel y me han dado en un fin de semana intensivo las pautas de comportamiento de un reverendo mujeriego y algo repelente, el Sr Chauseble de "La importancia de ser Frank" de Oscar Wilde. 
Los compañeros de reparto se han contagiado del humor inglés que destila el autor y no pareció hacerles mucha gracia el chavacanismo blanco de coger una manguera y regarles. La ropa seca rápido y la venganza se sirve fría pero no me han avisado de que día se sirve y eso me intranquiliza. Quizás sea parte de la venganza. 
Para dormir montaron unas idas y venidas de habitaciones que ni en mis peores años del Boy Scout que nunca fui. Doy las gracias a los Orfidales que siempre llevo para situaciones límites en mi neceser. Caí roque con facilidad gracias al soporífero mágico a pesar de que una del grupo, Pili, me había quitado la almohada para ponérsela en los pies en un caso clarísimo de ostentación de autoridad. 
A pesar de mis esfuerzos por ser simpático me llaman el interino y no me dejan encariñarme de ellos para que no lo pase tan mal cuando acaben las dos funciones y me echen.
Por otra parte, se que me reñirás pues tienes grandes esperanzas puestas en mi, pero ya va siendo hora de que te enfrentes a la realidad: fui de motu propio a ver La sonrisa etrusca al Teatro Goya. Admiro a Héctor Alterio, en quien confiaba un Bruno calabrés espléndido con ese acento impagable del río de la Plata. Y te decía que se que me reñirás porque a los quince minutos de abrirse para los lados el telón yo ya estaba abrazado a Morfeo, es decir, mas en Sigüenza que en Barcelona. Fui haciendo esfuerzos por sostener en posición de On los párpados pero fue una lucha perdida de antemano. No culpo a nadie más que a mí, te pido un poco de paciencia, urraca mía (a mi también me suena raro lo de llamarte (con permiso de Toni y tus otros amantes "artistas") media naranja; es como insinuar que eres mi medio vegetal y a mí lo que me viene a la cabeza cuando pienso en medio vegetal es un autobús de turistas alemanes en invierno en Mallorca).
En fin, que no me dejes en este océano de burocracia y rutina que es la vida (laboral, parental,...) y mantén de vez en cuando la llama con alguna absurdidad de las que tanto parecen imantarse a tu persona.
Tu pingüi

Johnny

martes, 27 de septiembre de 2011

La sonrisa etrusca

¡Hola, mi pedacito de pera en almíbar con zumo de naranja!
Ya sé que lo correcto era esperar tu respuesta, pero es que esto no puede esperar.
¡He ido a ver La sonrisa etrusca al teatro Goya!. Leímos el libro en el Club de lectura y aprovechando que la están representando hemos ido a verla en plan excursión.
He de decirte que he hecho algo terrible. Es un pecado. He ido con prejuicios ¿te lo puedes creer? Cuando leí el libro vi claramente a Paco Rabal en el papel principal y temía que Héctor Alterio no me iba a convencer. Creía que no podría verle como un partisano, un calabrés rudo que se enfrenta a la muerte como siempre ha vivido, de una forma tosca, llana… en cinco segundos he comprendido mi error… Héctor Alterio es sin duda el mejor Salvatore/Bruno que José Luís Sampedro podría imaginar.
Ojalá la hubiera visto a tu lado, ojalá ahora pudiéramos estar tomando un café y hablando de cómo nos ha emocionado la actuación de todos, esa puesta en escena cuidando los detalles, esas imágenes durísimas de la Rusca (que es como llama Bruno al cáncer que le come las entrañas).
Te escribo sólo para compartir contigo este momento. La última vez que fui al teatro, tú estabas en el escenario y yo aún guardo en el bolso un papel que colocaste en mi mano en “digaquecieloquiere.com”. De la obra de hoy, me guardaré la entrada. Si algún día conozco a Héctor, le pediré disculpas por haberle puesto en duda.
Besitos amor,
Esteruqui.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¡Ya lo creo que Teruel existe!

¡Hola mi dulce de algodón recubierto de chocolate caliente!

Visto tu último mail, acepto como idea valida la de dejar clarito a todo aquel que venga a mi casa que puestos a traer un presente, que sea vino, cava o Martini. Aceptaré también cerveza, pero no hace falta fomentar que vengan con lo más barato.
He de decir, que en la última visita de Marta, me trajo un queso de tetilla que nada tiene que envidiarle a un Anna de Codorniu y creo que eso también me vale… habrá que fomentar el queso…
En fin, que mientras no sean plantas, lo demás veo que va bastante bien.
No sé cómo has pasado el fin de semana y espero que no sea bajo el efecto de un valium, pero en mi caso, no podía ser mejor.  
Fui a pasarlo al pueblo natal de mi padre, Mazaleón, en la comarca del Matarraña en Teruel. Existir, no sé si existe pero a mí me encanta. El río invitaba al baño, así que, allí que fuimos mis hijos y yo. Toni, es más dado a la búsqueda de ranas y otros bichos por las orillas, pero nosotros tres acabamos mojados hasta las orejas. En este momento, no se me ocurre placer mejor que el baño en un rio cristalino en un día soleado.
La noche del sábado, nos acercamos a ver a mi amiga Asun que vive como a unos 40 minutos en coche de allí. Descubrí que la tortilla de patatas se puede hacer sin freírlas primero y queda especialmente gustosa, y sólo lamenté lo pronto que el reloj marcó las dos y media y tuvimos que separarnos… que rápido pasa el tiempo cuando uno está bien… creo que ahora, Toni y yo sabemos más de corderos, gastronomía y fósiles. Asun y su familia, saben muchas cosas y tienen la suerte de vivir en una zona donde todo esto se tiene con sólo pasear. Su hijo nos contó que paseando por el valle adecuado, y con un poco de paciencia, encontrar alguna que otra caracola fosilizada no es difícil. Oriol está deseando volver para ir allí.
Por lo demás, la rutina de hoy ha sido más fácil por el recuerdo del fin de semana, y porque reencontrarme con Marta, ha sido motivo de risas mañaneras, que siempre vienen bien.
Un beso mi queridito medio pingüino, o media langosta, o media hurraca… o cualquier animal de esos que se empareja de por vida y no se separa jamás… lo de la media naranja nunca lo he entendido.
Besitos Cuqui Pu!
Esteruqui

martes, 20 de septiembre de 2011

Consultorio radifónico va...

Querida amiga,
He leído con fruición tu carta en la que me expresas tu desasosiego por dejar  a su suerte (que es nefasta) a todas las plantitas con que te obsequian tus amigos/gas. Me comentas que la responsabilidad de cuidarlas te provoca estrés y que o te excedes regándolas o que te quedas corta y te encuentras un palo seco donde antes había un vergel. He analizado todo con el detenimiento y la paz que da un valium y he llegado a la conclusión de que tú estás pidiendo a gritos que la gente te regale una botella de vino. Ello denota:
1.- que hay una contradicción intrínseca en tu ser pues no se te olvida darles de comer a tus hijos. Ello puede ser porque tus vástagos no se ponen mustios cuando tienen hambre o sed sino que pegan berridos, por lo que hay que ser sorda o muy mala madre para no darles un mal bocadillo de atún.
2.- que empezaste cogiéndole el gusto al Martini, después al tinto de verano y que ahora se te ha ido el tema de las manos.
3.- que a más efecto me hace el valium, mas gracia me hace todo y menos problema veo yo en que se mueran dos putas plantas. Hip, perdón.
4.- que si yo fuera una planta querría ser una planta de maría. Sería feliz y solo tendría miedo de la guardia civil. ¿Y mi amiga Ester? Si fuera una planta... sería un cardamomo.  No sé bien que es un cardamomo pero me gusta la palabra. No sé quien serias tu realmente; yo me siento un poco Raffaella con el Si fuera.
5.- si oyeras que desde una planta alguien te pedía un bocadillo de atún, no tienes porque pensar que esa planta es tu hijo o tu hija. Puede ser perfectamente, no sé, una planta de automóviles. Como la SEAT en Martorell.
6.- Si no es la SEAT quizás te hayas comido un tripi y te guiñe un faro un coche. En cualquier caso, no se te ocurra fumarte tu planta de maría.

En todo caso, lo que debes de hacer sí o sí es dejar de traer invitados a casa. Es agotador.
Y tienes que empezar a auto invitarte tú a casa de los demás. Así serás tú la que les lleve plantas o animales vivos (que jode más) a tus anfitriones y siempre podrás beberte su vino.
Si tienes algún otro problema, amiga, te metes en La Caja de Luxe 4 D hasta que en Telecinco no apuesten por los reallitys.

Tuyo afectuoso,
Francis
no Francis, el de El Padrino I y II y IV (que se llamó Drácula porque no sabes tú lo que degeneró aquella familia),
Francis, digo, el del consultorio.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Qué hago con las flores?

¡Mi dulce y bonita tartita de fresa!
Entiendo que la vuelta al trabajo te deprima y más cuando sabes que el buen tiempo se acaba y empezarán a caer las hojas del otoño que se avecina y lamento profundamente que te afecte tanto. Espero que tu tristeza no sea de esas que crecen según vas viendo films cómo Posdata, te quiero, French Kiss o Tarde de perros y si lo es, espero que no te dé por verlas una detrás de la otra.
Como sé que poco o nada puedo hacer para mejorar tu estado de ánimo, dado que no está en mis manos proporcionarte un Sueldo Nescafé y que dejes de trabajar para siempre, te propongo que reflexiones sobre una duda existencial que tengo y así te olvidas de tu triste vida por un ratito.
Verás. Un día, más o menos en junio, Marta vino a casa a comer y cómo buena detallista que es me regalo unas orquídeas lilas en un jarrón que ella misma había decorado con dos tonos de arena distinto. La verdad es que es muy bonito, tiene el encanto de algo artesano (el jarrón lo compró pero insisto en que ella misma decoró su interior y colocó la maceta con las orquídeas) y además es una planta. Total, la he cuidado con esmero pero las plantas nunca han sido mi fuerte, así que ahora que ya sólo queda un palito tirando a seco, no sé si ya se ha muerto y la  puedo tirar o en la próxima primavera lo que ahora parece exento de vida resurgirá y de nuevo florecerán esos delicados y armoniosos pétalos lilas.
Por otro lado, a principios de agosto mi amigo Eloi vino a cenar, y trajo unas bonitas plantas que parecían un bouquet gigante, pero eso es porque en realidad, una vez soltabas el lazo y retirabas el papel, cada planta estaba en su propia maceta diciendo: “por favor, por favor, traspásame a una maceta más grande” así que, al día siguiente, las coloque en esa franja que tengo destinada en la entrada de mi casa al bello arte de la jardinería pero que normalmente está llena de malas hierbas.
Bueno, de las tres plantas sólo una parece que siga viva, aunque cómo en el caso anterior, no sé si volverán a florecer para mi sorpresa en primavera o hasta aquí han llegado.
En realidad cada vez que alguien me regala plantas me producen estrés. Por compromiso hacia quién me las regala intento cuidarlas y que me duren, no quiero que parezca que no valoro su detalle y trato de hacerlo bien, pero tarde o temprano o las riego demasiado o se secan. En ese momento me siento mal pero es que de verdad ¡abramos los ojos de una vez! soy  con las plantas lo que tú con el bricolaje. Sé que si me regalan plantas y no ramos de flores es porque manifiesto habitualmente mi nulo interés por las flores cortadas que duran lo mismo que Pocholo en una fiesta sin alcohol u otro tipo de sustancias, así que, ¿crees que debería también dejar claro que dejen de regalarme plantas apelando a mi incapacidad para mantenerlas vivas? ¿Es mejor que no diga nada y me limite a tirarlas a la fracción orgánica según se vayan muriendo?  Mira que por mi pueblo hay un arbusto floreado que se encuentra por todos los parques, jardines y bosques… pues hasta ese estoy segura que si lo planto yo no agarra… ¿Qué hago? ¿dejo que la gente siga tirando su dinero en plantas que morirán en breve o  empiezo a proponer el vino como opción única y exclusiva?
Besitos,
Esteruqui

domingo, 11 de septiembre de 2011

Si tu malita yo malito.

¡Lumbalgia de mis entre cejos aderezada con dolores de espalda y tirones en las piernas!
No te pregunto qué tal porque leo que fatal. 
No creo que te sirva de consuelo pero yo he cambiado mi moreno por un rosáceo que derivara en amarillo y acabara en aceituno con pústulas de los nervios. ¿Una enfermedad venérea? No, mi alergia al trabajo agravada por dosis altas de melancolía que llegan con las primeras caídas de las hojas. A diferencia de mi amigo Ramón a mi me deprime el otoño y me afecta en todos los sentidos. Uno de ellos, la libido, cae por los suelos y llegue un año a hacerme analíticas de la testosterona porque vi en la televisión que es en el hombre como el aceite al coche: necesaria y en niveles medio altos, para estar tranquilos. Y como en el coche también le podemos echar un extra si está bajo mínimos. A base de parches y otros remedios, incluso inyecciones: chutes de testosterona que te deben dejar Divine (en el 'amplio' sentido de la palabra). En mi caso los niveles estaban bien. Todo era pura tristeza. Física. Comprobada. Por suerte, estacional. Preparemos los cleanex.

Muac!
Johnny

domingo, 4 de septiembre de 2011

Mala, malita (segunda parte)

¡Mi heladito de chocolate y coco con caramelo por encima!
Es fantástico que no pares de hacer vacaciones, al menos uno de los dos se lo pasa bien.
Yo he superado las anginas pero he empezado una gastroenteritis. ¿Para qué voy a tener una simple contractura cuando puedo tenerlo todo? En fin, tarde o temprano lo superaré y también se irá este dolor de cabeza que me acompaña  a ratos y me destroza los ojos.
En cuanto a tus visitas en Sitges me invaden de nuevo los celos. El año pasado, yo fui una de las privilegiadas que acudió a los fuegos artificiales invitada por ti en tu fantástico hogar que a veces, cómo el del Papa, parece el de todos. Decirte que desde aquel día comprendí que en mi pueblo habían estado jugando con mis sentimientos desde mi más tierna infancia. ¿Cómo han podido hacerme creer que cuatro palmeras de colores y una traca eran un espectáculo pirotécnico? Deberían aprender de Sitges y hacerlo igual… claro que quizás, para empezar necesitamos playa. A lo que íbamos y cómo tema importante ¿Porqué Oscar repite y yo no? Recuerdo perfectamente que el año pasado también estaba. En la playa, estábamos, Oscar, David, tu, yo y naturalmente Toni y los nenes. Más te vale que la excusa de mi ausencia sea la contractura y las anginas. Ya hablaremos.
Sigue con tus visitas, mientras yo sigo tratando de no pasar el peor verano de mi vida y si todo va bien nos vemos en septiembre, aunque sea a finales…
¡Besitos!
Esteruqui